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sábado, 11 de julio de 2020

Educación a distancia: un nuevo frente

Educación de la Virgen (1645)
Alonso Cano

El 9 de julio, la Secretaría de Educación Pública de Educación (SEP) indica que se iniciarán clase presenciales en los estados si el semáforo epidemiológico está en verde. Bajo las condiciones actuales, es posible que esto no suceda pronto. ¿Cómo las autoridades gubernamentales resolverán esa dificultad? El Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), desde su página oficial, da la siguiente dirección: «En el caso de volver a dejar las aulas, diseñar una propuesta de atención educativa encaminada al aprendizaje en casa y el uso de la tecnología disponible.» Al parecer la nueva modalidad seguirá siendo la educación a distancia.


Diversos académicos educativos han criticado dicha estrategia digital. En el artículo "Una expresión de la desigualdad en educación básica durante la emergencia sanitaria: el caso de una alumna" de la investigadora Ducoing Watty, que se publicó Educación y pandemia (UNAM, 2020), muestra algunas dificultades de la educación a distancia: «a) Los hijos de familias que sólo tienen una computadora o tablet, y cuyos padres se encuentran laborando en la modalidad de trabajo en casa, tienen dificultades para acceder a los cursos en línea [...] b) Aunque se puede contar un buen número de profesores experimentados y competentes en el manejo de las tecnologías, no todos están familiarizados con las pantallas y, sobre todo, con la enseñanza a distancia; en realidad, es raro encontrar personal docente formado y preparado para esta tarea [...] c) Por lo menos, los niños de preescolar y primaria requieren del acompañamiento de los padres para poder trabajar en línea y apropiarse de las herramientas que les  permitan desarrollar las actividades que están previstas para cada grado escolar [...]» A pesar de dichas dificultades, la SEP sigue con su estrategia fallida.


En el texto "El capitalismo de plataforma virtual coloniza la educación", Kuehn nos advierte sobre la voracidad de las empresas digitales como Google, Microsoft, Apple, Amazon y Facebook. Las corporaciones ven en la educación un botín para expandir su poder e incrementar sus riquezas. En el caso de México, Google tiene la concesión. La SEP ocupa los servicios digitales de esa trasnacional para sus webinars y talleres digitales. Kuehn nos advierte sobre esa empresa y sus propósitos: Obtener trabajo intelectual y propuestas educativas, a través de la estrategia de los Edutubers, sin remunerar a los docentes; normalizar la entrega de información personal sin ninguna garantía de privacidad y generar consumidores cautivos.


Sin embargo, desde el ciberactivismo anarcocomunista, existen alternativas contra el ataque de la alianza gobierno-corporaciones. Yanapak «es un servidor autogestionado, una herramienta colectiva para generar, distribuir y mantener infraestructuras digitales de comunicación [que se basa] en los principios de Libertad, Apoyo Mutuo, y la filosofía del Software Libre que nace de la experiencia de movimientos sociales, sindicales, estudiantiles, y de colectivos de medios de comunicación independiente creen en la privacidad» lo cual implica la apropiación colectiva de infraestructuras de comunicación frente a la privatización digital. Si el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) utilizara esta plataforma alternativa, sería una respuesta contundente ante las políticas educativas neoliberales de este gobierno. El magisterio es diverso en conocimientos y, no hay duda que organizado, podría hacer frente a la privatización de la educación en el campo digital. La guerra de la clase trabajadora contra la oligarquía nacional e internacional se hace cada vez más evidente y se ha abierto un nuevo frente: ¿podremos ganar contra el embate de las trasnacionales de la información?


Raúl Fierro

Casa de las Ciencias de Oaxaca

Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca

51 7 50 87

sábado, 25 de abril de 2020

Ciencia y la necesidad de clase

Ataúd campesino (1895)
Aleksander Gierymski

Entre los científicos reaccionarios y ortodoxos, existe un filósofo de la ciencia que les causa un desasosiego que a veces los lleva a la rabia: Paul Feyerabend. Discípulo de Karl Popper y condiscípulo de Imre Lakatos, dos de los grandes filósofos de la ciencia que trataron de rescatar la objetividad del sistema científico occidental, Feyerabend se rebela contra esas posturas y postula el anarquismo epistemológico.

«Lo que los racionalistas clamando por la objetividad y la racionalidad intentan vender es una ideología tribal propia», nos dice Feyerabend. Este filósofo deja a un lado la dimensión racional de la ciencia y dice que hay otros dos campos a considerar: el histórico y el cultural. La verdad en la ciencia depende en gran medida de las circunstancias sociales y económicas en las que se desarrollan los científicos.

Se nos dice en el artículo “La epistemología según Feyerabend” de Ulises Toledo Nickels: «…sólo se podría adjudicar una calidad superior [de uno de los estilos cognitivos] si arbitrariamente se opta por las pautas de evaluación de uno de ellos y, a continuación, se aplican tales criterios a los estilos alternativos […] el procedimiento garantizaría el triunfo del modo de conocer que se ha privilegiado, es decir: del que avala el poder y que, no necesariamente, es verdadero.» ¿Cuáles son las pautas de evaluación de la ciencia para considerar una verdad y cuáles son las limitaciones de esas pautas de evaluación? La crítica que hacen los científicos ortodoxos y reaccionarios hacia otras formas de conocimiento, no lo hacen pensando en las limitaciones de sus herramientas de evaluación sino en sus referentes de creencias y responden a las necesidades que dicta el sistema económico en el que se encuentran inmersos: ¿Qué clase aprovechará el constructo científico, el conocimiento que debería ser universal y gratuito?

La estrategia “Quédate en casa” que sigue hoy el gobierno mexicano, no ha resultado en zonas de pobreza y pobreza extrema, como lo muestra la crónica de Santiago Arau [Ramírez Vega, N. “En las colonias pobres la vida continúa: Santiago Arau”. El Universal. 19 de abril 2020 (en línea)], ya que dicha estrategia surgió de científicos sociales que piensan en resolver la realidad de la clase en el poder: los dueños de los monopolios de sectores estratégicos de la economía. La industria camina, no gracias la inversión privada, sino al tiempo de vida que le dedica la clase explotada para que se siga produciendo riqueza y conocimiento.

«Históricamente, los modos de percibir que consolidan una noción de la realidad y una racionalidad correspondiente, han logrado imponerse frente a otras percepciones equivalentes, cuando ciertos grupos sociales han logrado dominar a otros grupos que poseían ideologías inconmensurables» [ibid. Toledo Nickels]. Si bien ha habido un cambio en el control de la política científica, este nuevo grupo de poder que se encuentra en el CONACYT aún está muy lejos de enfocarse en resolver las necesidades de quienes producen la riqueza del mundo: la clase obrera, los campesinos pobres y los explotados que tiene que salir de sus casas cada día para poder sobrevivir en este capitalismo salvaje. La lucha entre los dos grupos de la élite científica en México, no es una lucha científica sino política, donde uno u otro exterminarán a sus miembros se según las necesidades del sistema capitalista. Esto los llevara a un acuerdo que satisfará la ambición de algunos de los personajes de estos dos grupos en pugna, así como las líneas de investigación acordes a la construcción de un conocimiento útil para mejorar los medios de producción que están en manos de los empresarios extranjeros y nacionales.

Nos dice Feyerabend: «Vivir es un oficio que solo puede ser comprendido por los que lo practican.» Quién más sabe de la vida y sus problemas emergentes y urgentes que la clase que en este momento mueve la economía del mundo, la clase que está en las calles en este momento y que necesita soluciones acordes a sus necesidades.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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sábado, 11 de abril de 2020

«No sólo los políticos hacen demagogia, también los periodistas»

Turm zu Babel (1957)
Theo Gerber


El periodista de nuestros tiempos es un asalariado del sistema, eso lo limita de forma considerable al ofrecer una opinión o informar. Esa situación lo relega a ser un personaje de la corte: ya sea como escribano o bufón. En México el periodista tiene un salario raquítico. Por ese motivo viven siempre en estado de guerra (por la supervivencia): beben agua de lluvia, comen de los aperitivos de las conferencias de prensa y por la noche consumen bebidas fermentadas. A pesar de todo, la tradición literaria mexicana los ha dotado de un estilo que han refinado a golpe de teclado gracias a la explotación de las grandes empresas de comunicación. Estas características del periodista mexicano (su estilo literario refinado y su propensión al chayote o a tener principios ideológicos firmes) tienen su origen en dos grandes referentes en la prensa: Julio Scherer y Jacobo Zabludovsky.

En la novela El vendedor de silencio (Alfaguara, 2019), Enrique Serna, en la voz de su Carlos Denegri, describe a Scherer: «Su cabello rebelde no se había sometido nunca a la dictadura del peine. Con las cejas crecidas y enmarañadas, los labios gruesos y una mirada intensa, cargada de voltios, que denotaba fuerza moral, inquebrantables principios y valor para defenderlos, parecía un poeta romántico en una reunión de burócratas […] La rareza de su honestidad en un medio tan mercenario le había valido un apodo entre admirativo y burlón: el Mirlo Blanco.» También caracteriza a Zabludovsky: «[…] un tipo culto, carismático, trabajador, con agilidad mental y una apariencia de profesionista respetable que sabía explotar su astucia […] Maniatado por el gobierno, rara vez podía mostrar sus dotes de periodista, pero a cambio de esa limitación había logrado ganarse la confianza del auditorio pese a la desventaja de ser un judío en un país católico hasta las cachas. No me equivoqué al pasarte la estafeta, pensó: el nuevo Denegri eres tú.» ¿Quién ese tal Carlos Denegri? Fue maestro de ambos, padre del chayote institucional y del periodismo del México contemporáneo.

El vendedor de silencio es una novela histórica que recorre los andamios que construyeron la labor de prensa en México a mediados del siglo XX, una narración que tiene como personaje central a Carlos Denegri. La obra de Enrique Serna describe la vida de Denegri como joven revolucionario, junior diplomático y genio de la crónica, recorriendo su actitud misógina y etílica ante la vida: «Soy la bête noire más aborrecida por los idealistas de izquierda, pensó, pero puedo jurar que ninguno de ellos tomará el Palacio de Invierno si no llegan a parecerse bastante a mí.»

A través de los ojos de este cínico exrevolucionario, recorremos, no sólo la naturaleza social de su época, sino los chismes de la farándula política e intelectual. Es exquisito como Denegri narra las debilidades de escritores, empresarios y políticos. Su humor negro por momentos te hace simpatizar con su causa. ¿Cómo Denegri sabía todo el entretejido de la vida de la alta clase burócrata y burguesa?: «[…] el poder de un periodista dependía en gran medida del tamaño y la calidad de su archivo.» Denegri tenía un gran archivo porque, a pesar de ser un mezquino, sí ejercía su labor periodística con profesionalismo. No eran sólo sus contactos lo que lo hacían un gran periodista sino lo que conocía e intuía; y la intuición es la musa de los genios y de los amantes de la Verdad.

«No sólo los políticos hacen demagogia, también los periodistas», advierte Denegri a todos sus descendientes en la prensa. Por sus preguntas conocerás la ideología de los periodistas. El periodista nunca es imparcial ¿Cuál es la intención de los periodistas ahora en la crisis que padecemos?

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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martes, 21 de enero de 2020

Una historia sobre los que no tienen nada que perder

Fuente: https://lwlies.com/

El día 25 de diciembre del año pasado se estrenó en las salas de cine mexicanas la más reciente película del director Bong Joon-ho (Corea del Sur, 1969): Parasite (2019). Fiel a su estilo de crítica social, sin dejar de entretener al espectador, Bong Joon-ho nos ofrece un filme donde el humor ácido y negro es el hilo conductor de nuestras emociones y la historia que nos narra, con un toque de ficción, puede ser la nuestra, la del más de las dos terceras partes de las familias que habitan este mundo.

La familia Kim vive en un semisótano donde trata de ganarse la vida a través del armado de cajas para pizzas. No obtienen lo suficiente para pagar el servicio de internet y tienen que “robarse” la señal de los locales y hogares que hay alrededor. Por otro lado no mueren de hambre y tienden a aspirar a algo mejor de lo que observan desde su patético hogar. Esto los lleva a utilizar toda su astucia para sacar provecho y ganar un extra, o no quedarse sin comer ese día. La suerte toca la puerta de la familia cuando a Ki-woo, hijo de la familia Kim, le ofrecen el trabajo de maestro particular de inglés para la  familia Park, adinerada y que vive sobre la superficie. La estructura familiar es similar a la de los Kim (madre, padre, hijo e hija). Igual de ignorantes y supersticiosos, uno más ingenuos que otros, ausentes de la realidad y otros cercanos.

La película está llena de metáforas y por lo tanto se presta a múltiples interpretaciones. Tiene una potencialidad para sobrepasar épocas y lugares, lo que la convierte en un clásico. Una de las metáforas que guía el espíritu de los Kim es el anhelo de la fortuna y riquezas. Estas aspiraciones y deseos se materializan en una roca, regalo de una familia con una mejor posición económica que los Kim. La roca parece no despegarse del Ki-woo Kim, así como no se le puede despegar la idea de subir de su semisótano a la superficie (el uso de estos espacios hacen recordar Psicosis (1960) de Alfred Hitchcock). La familia Kim demuestra que todo el servicio de su inteligencia y sus habilidades sirven sólo para sobrevivir en un sistema que los relega a la servidumbre. ¿Cómo se puede sobrevivir en un mundo donde se vive al día?, ¿cómo modifica la moralidad de las clases sus diferencias económicas?, ¿qué vicios de la modernidad aparecen en esta dinámica social? Chung-sook, madre de la familia Kim, reflexiona sobre las actitudes de cada familia: “Claro que son agradables, yo también lo fuera si tuviera toda esa riqueza, es más sería más agradable que ellos”. No hay malas personas, no hay villanos, no hay héroes, sólo gente inmersa en un sistema económico que deforma su comportamiento y crea conflictos entre los que viven en los sótanos y semisótanos, quienes representan al más del 90% de la población mundial.

Es increíble que con pocas locaciones y en 77 días de grabación se haya hecho una obra maestra. ¿Cómo se puede lograr tal proeza? Una buena historia es una excelente forma de lograrlo. Parasite utiliza de manera magistral las herramientas de un cuento. Su estructura sencilla (de un triángulo de Freitag: introducción, punto de conflicto, escalada del conflicto, clímax, resolución del conflicto y desenlace) no disminuye el poder de la fulminación de relámpago que Felipe Garrido recomienda para una historia potente. También sigue la máxima de Chejov: “Si vas a sacar una pistola, más vale que la utilices”. Parasite es una de las grandes películas de la historia del cine, una con diversas lecturas que dará mucho de que hablar en la década que viene.

sábado, 21 de diciembre de 2019

Stalin: revisando uno de sus mitos

Iosif Stalin (1902)

El pasado 18 de diciembre se conmemoró el 141° natalicio de Iósif Stalin, Exsecretario General del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Al revisar artículos históricos sobre él, diversos autores lo han comparado con Hitler en su paranoia y depravación o con Napoleón Bonaparte (ésta la hacen muchos autores ingleses) por su ambición y egolatría. Sin embargo cuando estos investigadores, en su mayoría ingleses y estadounidenses, intentan justificar su percepción, los datos varían: «Robert Conquest en su libro The Great Terror, publicado en 1968 (hay traducción castellana: El Gran Terror, Barcelona, Luis de Caralt, 1974), daba por buenas una cifra de detenidos entre 7 y 9 millones durante los años treinta, y Roy Medvedev estimaba las detenciones entre 4 y 5 millones. En el lamentable y sectario Libro negro del comunismo (1998), que fue objeto de amplísimo y favorable tratamiento en los medios de comunicación, al contrario de lo que sucedió con El libro negro del capitalismo (Tafalla, Txalaparta, 2001), absolutamente ignorado por esos mismos medios que presumen de talante democrático, el número de detenidos en campos de trabajo se estima en 7 millones para los años 1934 a 1941» [Hermida Revillas, C. "Cuestiones sobre Stalin", Revista Historia y Comunicación Social, Ed. Universidad Complutense de Madrid: 2005, núm. 10, Disponible en: https://revistas.ucm.es/index.php/HICS/article/view/HICS0505110135A/19233]. ¿Cuáles son los números reales, cuál es la intención de no hacer un estudio serio y formal de uno de los protagonistas históricos de los grandes cambios políticos y económicos en el mundo moderno?

Estas cifras han crecido hasta los veinte millones. Diversos libros, con portadas que hacen burla de íconos revolucionarios, y merolicos de las redes sociales las han pregonado sin tener en cuenta los documentos soviéticos que se desclasificaron hace algunos años: «Trabajando sobre los fondos documentales del Archivo Estatal de la Federación de Rusia (GARF), del Centro Ruso de Conservación y Estudio de Documentos de la Historia Reciente (RtsJIDNI) y del Depósito Central de Documentación Reciente (TsJSD), los investigadores J. Arch Getty y Oleg V. Naumov han calculado que la población reclusa a 1 de enero de 1939, fecha en la que acabaron las grandes purgas del período 1936-1938, ascendía a 2.022.976 personas, tanto por delitos políticos como comunes, aunque una buena parte lo eran por los primeros.»[id.] Ese número de prisioneros es comparable con el número de presos que mantiene hoy en día Estados Unidos: «Los números indican que a finales de 2016 había 2,16 millones de personas en prisiones federales y locales». [“Qué país tiene la tasa de presos más alta del mundo y cuál es el de América Latina”. BBC Mundo. 9 de mayo 2018 (en línea)]. Sin embargo el contexto histórico de ahora no se compara con el que vivió el gobierno soviético bajo el mandato de Stalin el cual se encontraba bajo ataque de las hordas nazis.

A pesar de que Stalin tuvo que lidiar con una guerra civil y dos guerra guerras mundiales, los merolicos pseudobiógrafos de Stalin saltan el hecho del progreso cultural, científico y económico soviético durante esa época. En el caso del ajedrez la escuela soviética abrió nuevos campos teóricos en las aperturas y defensas. Además la física teórica y experimental tuvieron grandes exponentes bajo el régimen socialista como Pável Cherenkov (su contribución es fundamental para entender el comportamiento de la energía nuclear) y Lev Landáu (sus estudios sobre superfluidez y superconducción son esenciales para el desarrollo tecnológico de los trenes de levitación magnética). También se hace caso omiso que el frente oriental de la guerra contra el fascismo y el nazismo fue completa responsabilidad de Stalin (recomiendo oír la serie de Rusia de la historiadora colombiana Diana Uribe disponible en YouTube). ¿Cuál es la causa de que se ignore la represión brutal que hubo contra el partido bolchevique por parte del gobierno de los Romanov?

Por ello cabe analizar con más profundidad las decisiones que tomó Iósif Stalin quien levantó un país de las cenizas y fue el artífice de su supervivencia ante la amenaza del exterminio de los países capitalistas. Ian Grey, historiador inglés no afín al comunismo pero con una ética profesional que le exige buscar la Verdad más allá de sus creencias, lo compara como un gobernante en la tradición de Iván el Terrible y Pedro el Grande quienes eran grandes en su valor, su habilidad y sus objetivos. ¿Acaso no valdría la pena revisar nuestros prejuicios contra un gobierno que aportó en lo social, económico y científico a la mejora de vida de la clase explotada?

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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sábado, 16 de noviembre de 2019

Litio, socialdemocracia y un golpe de Estado

Mapa de recursos estratégicos de América Latina
Fuente: Observatorio Latinoamericano de Geopolítica


Sudamérica se ha convertido en un ejemplo de la lucha de clases y la resolución de sus contradicciones. La situación que vive esa región de América Latina (la crisis de los modelos socialdemócratas del siglo XXI y la implementación a sangre y fuego de las políticas neoliberales) no surgió de forma espontánea. Hace once años la crisis del 2008 nos enseñó que el sistema capitalista está en decadencia. Los economistas de las escuelas europeas y estadounidenses han tratado de repararla pero lo único que han logrado son políticas públicas que palian el hambre y la miseria pero no la resuelven de fondo. No es secreto que el 90% de la riqueza a nivel mundial se concentra en el 1% de la población. No es secreto que sólo 90 corporaciones producen el 63% de la contaminación ambiental. Tampoco que en Bolivia se encuentra el yacimiento mundial más grande de litio y que eso fue causa del golpe de Estado en ese país.

El litio es uno de los minerales que las corporaciones que se especializan en cómputo y comunicación más aprecian. Es un alcalino lo cual lo hace un excelente conductor del calor y la electricidad. Sus usos son varios: baterías de celulares y computadoras, lubricante para el trabajo en altas temperaturas (p. ej. minería), purificador de oxígeno para naves espaciales y submarinos, ingrediente en la aleación de metales para la construcción de lentes entre otras aplicaciones tecnológicas. Es obvio que es un mineral estratégico para el desarrollo económico de las potencias imperialistas. Bolivia concentra el 60% de litio que existe en el mundo [“Bolivia consolida su posición como la mayor reserva de litio del mundo”. América Economía. 22 de febrero de 2019 (en línea)]. Es claro que Bolivia es uno de los países estratégicos para la explotación y alimentación de las maquinarias imperialistas.

La lucha del pueblo bolivariano ha sido larga y ardua. A finales del siglo pasado tuvo una guerra por el agua en la cual los sectores más pobres de Bolivia (campesinos, obreros e indígenas) lucharon contra la burguesía extranjera aliada con la nacional quienes planteaban privatizar el sistema de agua potable e incluso la lluvia. En esa lucha en la cual, a base de batallas campales donde la paz no era opción hasta que sucumbiera la voracidad de la clase empresarial extranjera y nacional, surgió el liderazgo de Evo Morales. Sin embargo éste implantó de nuevo una paz con los enemigos de los campesinos pobres, obreros e indígenas siguiendo los principios de lo que los expertos en geopolítica llaman “el socialismo del siglo XXI”: «Este triste desenlace tiene antecedentes que se remontan, en apretada síntesis, a la marcha en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS) en 2011. Luego de esa acción multitudinaria, el gobierno empezó a dividir a las organizaciones que la convocaron. [/] Este es el estilo de un gobierno que denuncia “golpe” pero una y otra vez ha actuado de forma represiva contra los sectores populares organizados que enfrentaron sus políticas extractivistas.» [Zibechi, R. "Bolivia: un levantamiento popular aprovechado por la ultraderecha". Desinformémonos. 11 de noviembre de 2019 (en línea)]. Era de esperarse el derrocamiento de Evo Morales desde una lucha legítima de los sectores que se sintieron traicionados por un gobierno que debía exterminar de tajo la explotación de la clase empresarial. Sin embargo, por su característica mezquina, los sectores de la burguesía ultraconservadora se montaron sobre este descontento para recuperar su poder anterior. Pero la lucha sigue en ese país con el liderazgo de las comunidades indígenas.

Si lo anterior parece similar a las políticas del gobierno lopezobradorista, es a causa de que éste modelo socialdemócrata se ha trabajado durante veinte años (ver las políticas que han implementado los premios Nobel de economía de 2019) para parchar y remendar un sistema que bajo el peso de los hechos se está hundiendo. El arrojo y al organización del pueblo campesino, obrero e indígena son importantes para cambiar de raíz este sistema que provoca muerte y hambre. Sin embargo la duda y el miedo se siembran en el espíritu de lucha cuando surge la pregunta: ¿Cómo acabar con el monopolio de la violencia del Estado a favor de la clase empresarial? La respuesta la sabemos todos.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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lunes, 9 de septiembre de 2019

Riñas científicas

Julia Tagueña (izquierda) y María Elena Álvarez-Bullya (derecha)
Fuente: cienciamx.com


En un trabajo colectivo no sólo surgen problemas de carácter teórico (establecer métodos de investigación y evaluación) o dificultades administrativas (conseguir y disponer de forma efectiva los recursos) también tenemos conflictos personales (envidias, rabietas, intereses individuales). El conocimiento científico es producto del trabajo colectivo. Por ello es pertinente preguntar: ¿Qué problemas, dificultades y conflictos podemos encontrar en la construcción de la ciencia? Si la racionalidad científica es producto de los acuerdos de una comunidad científica: ¿Qué evita que ésta no tenga intereses extracientíficos?

En la historia de los debates entre científicos podemos encontrar ejemplos donde la razón desaparece y se imponen la vanidad y la mezquindad. Uno esos hechos históricos sucede en el campo de las matemáticas: la controversia sobre la autoría del Cálculo. Dicho debate sucedió a medios del siglo XVII. Sir Isaac Newton y Gottfried Wilhelm von Leibniz, genios de la Matemática y la Física, fueron los personajes de esta contienda. Sin embargo, a pesar de su capacidad intelectual, sus discusiones parecían más riñas callejeras que debates científicos donde la argumentación y el peso de las evidencias deberían prevalecer. A base de engaños, insultos y trampas, las camarillas de ambos científicos trataron de ganar esta pelea. Incluso Newton falsificó documentos, dio por perdidos otros y al final, de la manera más artera, aprovechando su posición como presidente de la Royal Society, instituto que decidiría al ganador de esta riña, destrozó a Leibniz en un “debate” donde el comité calificador se conformó de amigos de Newton. ¿Qué tanto ha cambiado la manera de proceder de los científicos para ganar debates cuando se encuentran amenazados sus intereses?

En la política científica mexicana se han formado dos grupos. Uno que actúa desde el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) que encabeza María Elena Álvarez-Bullya y el otro desde el Foro Consultivo de Ciencia y Tecnología (FCCyT) que lidera Julia Tagueña. María Elena Álvarez-Bullya ha hecho acusaciones contra la administración pasada del CONACYT. Entre éstas se encuentra que el CONACYT de Enrique Cabrero, antecesor en el puesto que ocupa ahora Álvarez-Bullya y del cual Julia Tagueña fue directora adjunta, financió de manera directa a empresas privadas con recursos del Estado mexicano [buscar en Youtube: Cruce de palabras: “Conversamos con María Elena Álvarez-Bullya]. También señala que el FFCyT no puede ser contrapeso real ya que está financiado por el CONACYT y que éste financia a empresas de la Canacintra, el Coparmex y el Concamin [Villanueva, E. “¿Por qué el ataque sistemático de Enrique Cabrero a @Conacyt_Mx?”. Aristegui Noticias. 27 de mayo de 2019 (en línea)]. En respuesta el FCCyT acusa, con argumentos sólidos, la suspensión de becas, la reducción del presupuesto en ciencia y tecnología y la timorata acción del CONACYT a problemas tan graves que afectan el desarrollo científico y tecnológico: «la nueva política de ciencia de la 4T […] no es de izquierda y mucho menos revolucionario, pues como he dicho aquí, es conservador y retardatario […] no tiene nada qué ver con el ideario de AMLO, pues está fundado en una extraña mezcla de lysenkismo y el Laudato si’ del papa Francisco.» [Flores, J. “Por encima de la ley ¿nadie?”. La Jornada. 6 de agosto de 2019 (en línea)].

Las respuestas a la evidencia contundente del proceder de ambos bandos, no pasa de las descalificaciones e insultos. Los divulgadores de la ciencia afines a Tagueña actúan más como periodistas de chismes de farándula: esparciendo rumores y verdades a medias, descalificando otras maneras de pensar y abogando por una libertad de pensamiento que ellos no practican:  «Como si dijera que SEMARNAT, a pesar de su enorme presupuesto de 56- mil millones de pesos anuales, no ha podido resolver el deterioro ecológico en el país (el ecocidio) y por tanto hay que eliminar a la Secretaría y cambiarla por un Consejo de Ancianos con Sabiduría Ancestral» [de la cuenta de Twitter de Luis Mochán (@wlmb); 27 de agosto 2019]. Por el lado de Álvarez-Bullya parecen actuar más por venganza que por servir realmente a la comunidad mexicana. Si bien su discurso es abierto a otros estilos de conocimiento, en la práctica han dejado mucho que desear en el apoyo a la ciencia pública y la crítica que puede ofrecer ésta a los proyectos de muerte que impulsa la 4T.

A la ciencia no se le debe salvar sino atacarla, diría Feyerabend. Como una de las herramientas más poderosas que tiene la humanidad, su uso debe ser continuamente analizado y criticado por la población. No podemos quedarnos con estructuras que sólo defienden los intereses de una clase que ha perdido el poder y ahora decide recuperarlo, no a través del debate científico, sino por medio de descalificaciones y prejuicios. Como usuarios de la ciencia debemos exigir a la comunidad científica que busque y proponga soluciones a los diversos problemas que causa el sector empresarial, exigir que sirva a los intereses del pueblo y no de los explotadores.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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sábado, 31 de agosto de 2019

Entre verdades a medias y chismes de científicos

María Elena Álvarez-Bullya, directora del CONACYT
Fuente: Wikipedia


El pasado jueves 29 de agosto, en su muro de Facebook, el divulgador de la ciencia Rolando Isita Tornell publicó: “¡Qué tristeza! MI amigo médico y periodista científico desde 1984, Javier Flores, abandona La Jornada porque le han pedido ¡que le baje! (a ver cuándo me toca a mí)… ¿Así se discute la ciencia, Toledo, Alvárez Buylla?” La ambigüedad de este mensaje y la rápida descalificación que se hace de los personajes de este chisme incompleto, abre interrogantes para la reflexión: ¿Javier Flores abandonó o lo despidieron de La Jornada? Si abandonó ¿qué motiva a un periodista consecuente con sus ideas a no mantenerse firme en su postura y dejar que un amigo hiciera el comunicado en una red social? Si lo despidieron ¿cuáles son los principios éticos de esta nueva administración del CONACYT, cuáles son los intereses que cuidan a partir de suavizar la crítica?

Al revisar uno de sus últimos artículos de Javier Flores (“Por encima de la ley ¿nadie?”) en La Jornada se puede encontrar argumentos válidos contra la política actual del CONACYT que lo llevan a una conclusión interesante: «la nueva política de ciencia de la 4T […] no es de izquierda y mucho menos revolucionario, pues como he dicho aquí, es conservador y retardatario […] no tiene nada qué ver con el ideario de AMLO, pues está fundado en una extraña mezcla de lysenkismo y el Laudato si’ del papa Francisco.» Esto se puede apoyar en la falta de crítica de Víctor Manuel Toledo al proyecto del Tren Maya o la presa de Zapotillo: ¿qué sucedió con el Víctor Manuel Toledo que defendía la vida en su época anterior de ser funcionario de la 4T?

En lo que no se equivoca Víctor Manuel Toledo, ahora como secretario de la SEMARNAT, es lo dicho en su último texto (“Fracasos e irracionalidades de la ciencia en México”) para La Jornada: «Partamos de que la etapa contemporánea de la ciencia en el país lleva casi cinco décadas […] En este periodo la investigación científica y tecnológica se expandió notablemente en número de instituciones, investigadores, becarios, infraestructura y presupuesto. Sin embargo, el porcentaje de mexicanos viviendo en pobreza y pobreza extrema se incrementó, y el equilibrio ecológico y la calidad ambiental del país sufrió un dramático deterioro.» De nuevo se aplica la misma observación para los detractores de la actual administración del CONACYT: ¿Dónde estaban cuando era un secreto a voces los abusos de autoridad y los privilegios que gozaban anteriores administraciones? ¿Cuál fue el motivo de su silencio cuando se sabía que las empresas privadas se beneficiaban del presupuesto, los recursos humanos y materiales productos del conocimiento científico de este país?

En lo personal me inclino por las ideas del Víctor Manuel Toledo antes de ser funcionario de la 4T: el sector empresarial debe tener las manos fuera de la agenda científica porque sus intereses no corresponden a los del pueblo, a resolver sus problemas urgentes y emergentes. La ciencia, al servicio del pueblo y la vida, no es compatible con los objetivos del capitalismo y bajo el control de este sistema en el que vive la ciencia me quedó con el grito de guerra del filósofo de la ciencia Paul Feyerabend: a los científicos no hay que acariciarlos, hay que atacarlos sin piedad, cuestionarlos en todo momento.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87

martes, 27 de agosto de 2019

Por un lado… por el otro…

Behzad Hossein. Maestros de las ciencias y las artes (1965)
Fuente: Wikiart


En la fábula “El herrero y el biólogo” de Jorge Wagensberg encontramos expuesto uno de los dilemas científicos más importantes: el que relaciona las posibilidades y los riesgos del uso de la ciencia. Creo que es demasiado trivial decir que la ciencia es una herramienta que ha potenciado la trasformación de las sociedades, ésta permea en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, como nos dice Wagensberg en su relato: «el científico no suele detenerse demasiado a evaluar los riesgos de lo que produce». Lo que lleva a preguntarme ¿cuáles son los motivos que lleva al científico a ignorar esos riesgos?

A veces consideramos que los conceptos científicos son muy elevados para la mayoría de la población. Esta consideración lleva a que «la comunidad científica genera muy poca opinión científica» ¿Qué postura del científico, frente a su trabajo y sus alcances, le hace preferir no generar un debate? Cuando se presenta este debate: ¿Cuáles son las causas que lo ocasiona?

La ciencia tiene un claro impacto en la vida social, económica y política. Si la población, que recibe los beneficios y riesgos de esta herramienta del conocimiento, no logra apropiarse de un saber científico básico «entonces difícilmente se generará el debate en la sociedad […] ¿cómo se va a generar opinión pública en ciencia si no existe, previamente, una comprensión pública de la ciencia?» ¿Cuáles son los elementos mínimos que debe tener la sociedad para debatir sobre un tema científico

En la historia de la ciencia podemos encontrar ejemplos de debates científicos que nos podrían a pensar sobre los intereses de una ciencia enmarcada en el sistema capitalista y las posibilidades de la ciencia para resolver los problemas urgentes y emergentes de las comunidades, si éstas se apropian del conocimiento científico.

Por un lado tenemos que la termodinámica permitió el desarrollo de las máquinas de vapor. Ese invento dio lugar al ferrocarril y la producción en serie. Se redujo el tiempo de los traslados y ciertos productos inaccesibles para algunos grupos sociales se volvieron de uso cotidiano. Por otro lado la construcción del ferrocarril en Estados Unidos, provocó la matanza de los pueblos de las llanuras y la extinción del bisonte salvaje; las trabajadoras de las maquiladoras nos disfrutaban de la misma calidad de vida que los dueños de las fábricas, a pesar que de que se producía más en menos tiempo, las jornadas laborales eran extenuantes.

Por un lado tenemos que El origen de las especies de Darwin dio lugar a una mejor compresión sobre la evolución y la influencia de los seres vivos con el medio ambiente. También fue un golpe duro contra la autoridad epistemológica del poder eclesiástico, uno que situó a la Iglesia fuera de un lugar que no le corresponde: hablar sobre las verdades del mundo material. Por otro lado la teoría de Darwin la utilizaron economistas y sociólogos, afines al sistema capitalista, para justificar el orden eterno de la sociedad y las conquistas civilizatorias europeas que han propiciado la extinción de especies y grupos sociales.

Así podemos ir encontrando otros ejemplos que van generando espacio para el debate en la sociedad. Un debate que debe llegar a una población que tenga la capacidad y el valor de decidir qué es lo que necesita de la ciencia y no le deje este trabajo a unos cuántos. Una población capaz de exigir a la comunidad científica investigar y proponer soluciones en un mundo donde la voraz máquina del capitalismo quema bosques y seca lagos. Concluyo con esta reflexión de la fábula de Wagensberg: «El progreso (y la prevención de temibles regresos) sólo tiene sentido si la sociedad se regala a sí misma la forma de definir, en cada momento y lugar, el alcance de tales limitaciones.»

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87

sábado, 22 de junio de 2019

El espíritu neoliberal en la ciencia de México

Logotipo CONACYT


La incapacidad política de María Elena Álvarez-Buylla, actual directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), ha provocado otra crisis en la vida científica de este país. El nuevo escándalo (el gasto de casi 16 millones de pesos en un servicio gourmet para los empleados del CONACYT) provocó la reacción inmediata de un grupo de académicos de las principales universidades públicas del país. En lo personal me parece curioso que esa comunidad científica no se haya manifestado con esa rapidez cuando se destapó la información de que Enrique Cabrero, ex director del CONACYT, tenía un chef privado o de las diversas irregularidades de organismos descentralizados: «Una asociación civil denominada Foro Consultivo Científico y Tecnológico [FFCYT] se ha presentado como “contrapeso” al @Conacyt_Mx. En sus fuentes de financiamiento figuran algunos organismos cúpula del sector privado como Canacintra, Coparmex, Concamin, entre otros. Pero resulta que esos grupos no han aportado recursos al Foro que vive íntegramente de recursos del erario provenientes de @Conacyt_Mx los que permanecen en una gran opacidad y se trata en el sexenio anterior de la cifra de ¡235 millones, 300 mil pesos! Sin que se conozca desglosadamente a dónde fue ese dinero» [Villanueva, E. “¿Por qué el ataque sistemático de Enrique Cabrero a @Conacyt_Mx?”. Aristegui Noticias. 27 de mayo 2019 (en línea)]. Esta ciencia, la de la visión de Enrique Cabrero, la del servicio a las empresas, es la que se erige como oposición frente a un CONACYT timorato e incapaz de responder a cabalidad estos ataques.

Estoy de acuerdo a las críticas a las políticas de austeridad y declaraciones de Álvarez-Buylla por parte de Javier Flores en su artículo de La Jornada “El origen de las distorsiones”. Sin embargo su desprecio a la ciencia al servicio del pueblo lo hace escribir despectivamente contra las críticas al FFCYT: «por cierto, la presencia de organizaciones empresariales ha sido utilizado para alimentar a los sectores más atrasados científica y políticamente con la idea de que el Foro tiene una orientación privada, lo cual es falso pues, por ejemplo, todos los coordinadores han sido destacados investigadores e investigadoras de instituciones públicas”, ¿acaso el esquema de pensamiento de un científico, aunque trabaje en universidad pública, no puede configurar argumentos para la privatización del desarrollo científico y tecnológico?, ¿acaso las políticas públicas en ciencia no se encaminan hacia el beneficio empresarial?, ¿a quién favorecerá un sincrotrón con un presupuesto de 15 mil millones de pesos que administrará el grupo de Enrique Cabero?

Esta pelea, que parece una de pandillas usando trucos sucios y mal intencionados, basándose en una verdades a medias, omisiones y mentiras, no toca los problemas urgentes en ciencia de nuestro país, de la ciencia al servicio de la comunidad. Desde la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) se alza una voz que tiene bien claro el rumbo de las políticas científicas que deben regir el espíritu de una verdadera transformación, de un comienzo para el fin del neoliberalismo en la ciencia: «No somos todos los seres humanos los culpables de la crisis actual, como nos lo indica un ambientalismo superficial y una ciencia que se niega a abordar las relaciones de poder en las sociedades contemporáneas, sino una minoría de minorías. Y esa minoría tiene nombre: se llama neoliberalismo. No se trata ya de la especie humana, sino de una fracción de esa, que bien podemos denominar Homo demens: el mono demente» [Toledo, Víctor M. “Los tres faros de la conciencia ecológica”. La Jornada. 4 de junio de 2019 (en línea)]. Nos indica Víctor Manuel Toledo, actual titular de la SEMARNAT, que son tres los faros que deben regir la política científica de vida contra la política científica de muerte de los monos dementes: el cambio climático, la relación del crecimiento poblacional y los recursos naturales, y la alimentación y la agricultura.

Si las intenciones de Álvarez-Buylla son facilitar las políticas de la vida, su agenda no sólo debe basarse disminuir los viajes a la extranjero o denunciar problemas superficiales como nombramientos del FFCYT que se quiere convertir en un CONACYT alterno, sino crear una agenda científica que ponga especial atención a los problemas urgentes que Víctor Manuel Toledo pone en la mesa: el crecimiento poblacional, los recursos limitados, el cambio climático y la alimentación basada en una agricultura sustentable. Esa agenda debe arriesgar a disminuir el apoyo a investigación de frontera (partículas elementales, astronomía, física teórica) y enfocarse en las necesidades de la población pobre de este país: ¿es correcto que tengamos científicos trabajando en la generación de aparatos que detecten materia oscura en vez de científicos que resuelvan los problemas de una comunidad que muere de hambre?

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87

sábado, 13 de abril de 2019

Sincrotrón y los intereses del científico mexicano

Esquema de un sincrotrón
Fuente: Wikipedia



El pasado 29 de marzo de 2019, personalidades científicas nacionales e internacionales anunciaron, en el marco del primer “Consejo Interdisciplinario de Independencia Tecnológica”, la construcción de un sincrotrón en el estado de Hidalgo. Este aparato, se puede leer en la página oficial del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV-IPN) que dedica al proyecto del sincrotrón, genera «un tipo de luz emitida por electrones, u otras partículas con carga, que viajan a velocidades cercanas a la de la luz (300 mil k/segundo), con muy alta energía y que giran dentro en un anillo de contención». Esta luz permitirá ver la estructura más fina de la materia (electrones y quarks que forman el núcleo de un átomo) y estudiarla para mejorar productos de las industrias farmacéuticas, agropecuarias, agroalimentarias entre otros sectores importantes para el desarrollo del país.

Sin embargo los personajes que impulsan a este proyecto junto con el escenario de crisis política del CONACYT y la confrontación entre grupos del poder del sector científico indican que esta tecnología no será de provecho para la comunidad trabajadora de México sino que servirá a intereses de la mafia de la ciencia y empresarial. En el caso de los sectores que el sincrotrón beneficiaría, hay una gran cantidad de información donde se observa que siete corporativos imponen las políticas financieras y públicas de esos campos industriales [ver Flores, E. “Siete corporativos que imponen precios al país, pero que para el Gobierno “no son monopolios””. Sin embargo. 5 de noviembre de 2018 (en línea)]. Además existen empresas española (OHL, Abengoa, Prisa entre otras) que han hecho fuertes inversiones en los ramos energéticos y de telecomunicaciones [ver Fregoso, J. “La Niña, la Pinta y las relaciones con el poder”. Sin embargo. 18 de agosto de 2014 (en línea)], estas empresas serían beneficiarias directas de las tecnologías que se generarán a partir del proyecto del sincrotrón. Bajo esas condiciones ¿de qué tipo de independencia tecnológica estaría hablando el consejo interdisciplinario que coordina la construcción del sincrotrón? ¿Quiénes aprovecharían sus beneficios tecnológicos y el conocimiento que se genere?

Por otro lado los personajes que impulsan este proyecto son cercanos a aquellos que atacan constantemente la administración actual del CONACYT. Por ejemplo Julia Tagüeña, quien es miembro del consejo consultivo para la construcción del sincrotrón, fue parte del manejo del Sistema Nacional de Investigadores además de la elección de directores en centros públicos del CONACYT. Tagüeña junto con Eugenio Zetina, miembro fundamental del equipo de Enrique Cabrero exdirector del CONACYT, estuvieron envueltos en casos de chantaje, extorsión y manipulación de puestos públicos [ver Camacho, J. “El titular de la institución, durante el sexenio pasado, disfrutaba de un chef remunerado con dinero público”. El Heraldo de México. 10 de febrero de 2019 (en línea)]. También dentro de ese consejo se encuentra William Lee, actual coordinador de investigación de la UNAM, quien el pasado sexenio aceptaba sin mucha crítica el recorte en ciencia y tecnología y que ahora en éste período presidencial reprocha esa misma medida. Con personajes con antecedentes de este tipo ¿qué se puede esperar del manejo de 500 millones pesos, que es la inversión inicial para la construcción del sincrotrón, además de 15 mil millones pesos en diez años?

Hay que recordar que en enero de 2019, en el estado de Hidalgo, se hizo visible una población que murió en un trágico suceso: la explosión del ducto en Tlahuelilpan. Esa comunidad sufre de hambre y miseria [ver Rojo, R. “Tlahuelilpan: “lugar donde se riegan las tierras…””. Noticias Voz e Imagen de Oaxaca. 21 de enero de 2019 (en línea)]. ¿Qué ve de importante un gobernador en una tecnología que costará miles de millones de pesos en vez de atender el desarrollo de una comunidad donde más de la mitad de sus pobladores se encuentra en pobreza extrema? ¿Qué condiciones políticas y económicas permiten que los científicos mexicanos piensen que la construcción de una tecnología, que sólo beneficiaría a la oligarquía mexicana que intensifica la pauperización de nuestro país, es más importante que resolver los problemas urgentes de la población mexicana?

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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sábado, 9 de marzo de 2019

La guerra y la narración

Simón Bolívar
Fuente: Wikipedia


¿Por qué, con la cantidad de datos y crónicas sobre las intenciones de intervención en Venezuela, aún hay intelectuales, trabajadores y políticos que defienden los intereses que tiene la burguesía estadounidense en los recursos de ese país sudamericano? Dada la historia de los golpes de Estado que ha orquestado el gobierno estadounidense en América Latina, basándose en la Doctrina Monroe, es casi trivial sentenciar que la intención de derrocar a Maduro es arrebatar los recursos naturales (principalmente petróleo, coltán y agua) a un pueblo que ha vivido bajo el yugo de una clase empresarial parasitaria que succionaba las rentas de las reservas petroleras venezolanas para importar productos y venderlos en el país.

En el conversatorio “Situación en Venezuela y el intervencionismo imperialista” que se llevó a cabo el día 6 de marzo en el paraninfo de la Facultad de Derecho de la UABJO, el conferencista Katu Arkonada, especialista en Geopolítica y Comunicación además de columnista de TeleSur y La Jornada, ofreció algunos datos muy interesantes sobre la guerra del régimen de Trump contra el gobierno de Maduro. En primer lugar dijo que esta guerra es híbrida, es decir, que es mediática, económica, diplomática y política. Mediática ya que no hay día en que los medios de comunicación masiva mencionen sobre lo que acontece en Venezuela. El conferencista propuso como experimento salir a la calle a preguntar quién es el presidente de Guatemala y después preguntar quién era el de Venezuela: ¿cuántos contestarían la primera, cuántos la segunda? También dijo que que esta guerra es económica porque claramente hay una serie de sanciones contra el gobierno venezolano que agrava aún más la crisis. Como ejemplo puso el caso del incumplimiento de pago de 40 millones de dólares del gobierno de Brasil a la empresa estatal venezolana Corpoelec que suministra de electricidad a la zona brasileña de Roraima. El incumplimiento se debe a sanciones económicas del gobierno de Estados Unidos y la Unión Europea contra el gobierno venezolano. También es una guerra política y diplomática que se agudizó con la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente “encargado” de Venezuela.

Arkonada también habló sobre la supuesta crisis migratoria. Comparó números. Si los medios burgueses (Televisa, El País, CNN entre otros) transmiten noticias sobre millones de venezolanos saliendo de su país, en México también debería hablarse de una diáspora. En Estados Unidos hay aproximadamente 11 millones de migrantes mexicanos de los cuales el 48% (un poco más de 5 millones) son indocumentados. Además el gobierno de nuestro país ha recibido 75% más peticiones de asilo de nicaragüenses que de venezolanos (¿aún recuerda la migración masiva de centroamericanos?).

Con esa cantidad de hechos y datos ¿por qué hay gente defendiendo la intervención estadounidense? Una buena narración sobre algún evento suele ser la base de una verdad ajustable. «Las historias tienen un único poder para persuadir y motivar, porque se sirven de nuestras emociones y nuestra capacidad empática.» [Hsu, J. “Los secretos de la narración: Por qué amamos una buena historia”. Scientific American Mind. 18 d esetiembre de 2008 (en línea, traducción mía)] Por ello es importante poner atención cómo nos narran las situaciones los periodistas, los intelectuales, los escritores, es decir, la gente que tiene la responsabilidad con su pluma de transmitir una verdad. Los seres que ocupan las letras deben estar conscientes que la literatura sirve para algo: tiene una función moral. Los científicos nos dedicamos a recopilar datos, armar un modelo para que pueda decirnos algo sobre un fenómeno y ponerlo a debate. El escritor es el producto de su tiempo y por lo tanto en sus letras transmite la moral de su época, hechiza con su narración a quienes buscan significados en este universo. ¿Qué historia defienden nuestros escritores, qué guerra apoyan, a quiénes sirven?

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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sábado, 23 de febrero de 2019

La mafia en la ciencia


Enrique Cabrero (exdirector del Conacyt)
Fuente: Wikipedia

¿La ciencia en México realmente ayuda a las comunidades o sólo es un sector que sirve para pagar favores políticos? ¿Por qué la mayoría de los científicos mexicanos (ya sea los que están a favor de la nueva administración o la anterior) están de acuerdo en que se utilicen recursos públicos para beneficiar a las empresas privadas? ¿La Ley Federal de Humanidades, Ciencias y Tecnologías del gobierno morenista es diferente en lo fundamental a la Ley Federal de Ciencia y Tecnología del gobierno priísta?

En la conferencia matutina del 14 de febrero, el presidente de México Andrés Manuel López Obrador (AMLO) mencionó la existencia de una mafia en el sector científico mexicano. Esta sentencia surgió a partir de los cuestionamientos de un grupo de científicos a la Ley de Humanidades, Ciencias y Tecnologías que propuso la senadora morenista Ana Lilia Rivera. ¿Qué establecen la nueva ley de ciencia y la anterior?

Algunos de los objetivos de la Ley Federal de Ciencia y Tecnología del gobierno peñista eran fortalecer las instituciones descentralizadas del Conacyt (Consejos de Ciencia y Tecnología de cada estado, el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, el Consejo General de Ciencia y Tecnología entre otros), mejorar el diseño de los instrumentos de financiamiento a la ciencia, tecnología e innovación (CTI) y ampliar la estrategia de Ciencia Abierta (divulgación). Sin embargo hay que destacar que Enrique Cabrero, director del Conacyt en el gobierno de Peña Nieto, fue partidario (así lo mencionó en varios medios) de financiar con dinero público del sector científico a la investigación del sector empresarial privado por lo que cabe preguntarse: ¿a quién beneficiaría esa ley de ciencia?

Por otro lado, la nueva propuesta de ley de la Cuarta Transformación no cambia en esencia la subordinación de la investigación científica a las necesidades de la clase empresarial. Entre los principales cambios de la Ley Federal de Humanidades, Ciencias y Tecnologías del actual gobierno se encuentra la desaparición de los organismos descentralizados del Conacyt además de «una mayor “eficiencia” administrativa, y la definición de “principios y reglas sobre los cuales deberán desempeñarse las actividades de investigación y desarrollo tecnológico en el país” (Artículo 1, Base I [de la nueva Ley de Ciencia]).» [Flores, E. “Desde adentro del Conacyt no se ve bien el futuro: alertan espiral de retrocesos y malas decisiones”. Sin embargo. 14 de febrero de 2019 (en línea)]. Es decir centraliza los recursos del sector científico al Conacyt quien, en manos de la Dra. María Elena Álvarez-Buylla, dirigirá las líneas de investigación de la Cuarta Transformación.

No dudo de la capacidad científica de la Dra. Álvarez-Buylla así tampoco dudo de sus buenas intenciones (su Plan de reestructuración estratégica del Conacyt, que se encuentra en línea, está lleno de excelentes ideas que pueden cambiar el quehacer científico en México); sin embrago ya ha demostrado que es ingenuamente maderista. Cabe recordar que se filtró un documento confidencial en el que aparece su firma y donde se mandataba la reducción de becas para los estudiantes de las carreras científicas. Esta simple jugada, que se orquestó desde las esferas enemigas de este nuevo gobierno, demostró la incapacidad política de la actual directora del Conacyt para mediar entre los intereses del pueblo mexicano, las empresas y los deseos del gobierno actual (estos dos últimos han mostrado una vinculación cada vez más fuerte durante los 84 días de la presidencia de AMLO) y no le ha permitido sortear de manera digna los dos últimos escándalos que han involucrado a la institución que dirige.

Entonces ¿cuál es la idea de los que eran antes oposición y ahora forman parte de la Cuarta Transformación? Uno de los intelectuales científicos de “izquierda” reflexiona: «Existe una idea arraigada en algunos sectores de la izquierda (no todos) y entre funcionarios del actual gobierno (tampoco la totalidad), de que las empresas privadas son el demonio y las trasnacionales son mucho más que eso. Esta concepción puede ser útil para ganar aplausos en alguna asamblea o para atraer a sectores muy ideologizados hacia la oposición a los avances en algunas áreas del conocimiento, pero no sirven para entender el papel que han jugado y juegan las empresas en el desarrollo de la ciencia en el mundo y el que pueden desempeñar en nuestro país.» [Flores, J. “Ciencia y empresa privada”. La Jornada. 29 de enero de 2019 (en línea)].

Cuál papel del sector empresarial: ¿el de sus investigaciones mineras que han contaminado mantos acuíferos?, ¿el de sus investigaciones agrícolas que han destruido ecosistemas?, ¿el de las investigaciones alimentarias que han diseñado productos cada vez más adictivos y dañinos para la niñez y la juventud? El papel de la ciencia dentro de un sistema capitalista sólo sirve a los intereses de los dueños de las fábricas. El aumento de las ganancias sólo se logra explotando al obrero o mejorando los medios de producción. Por lo tanto ambas propuestas, la del actual y anterior gobierno, son insostenibles y son contrarias a las necesidades y urgencias de las comunidades ya que ninguna está al servicio del pueblo sino de la oligarquía que cada día succiona más la fuerza intelectual de nuestros futuros científicos.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
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domingo, 9 de diciembre de 2018

Qué edad tiene la Tierra o cómo las transnacionales intentaron ocultarla

Clair Patterson
Fuente: Página web de Caltech


A lo largo de la historia de la ciencia se ha demostrado que todo los fenómenos naturales y sociales, que antes se pensaba que eran rígidos (eternos), son en realidad flexibles (en constante cambio). Engels, en su obra Dialéctica de la naturaleza, nos dice: «lo que se consideraba eterno pasaba a ser perecedero y la naturaleza toda se revelaba como algo que se movía en perenne flujo y eterno ciclo».

La ciencia también se rige por la base económica. A través de la ciencia, es decir, la interpretación de los datos que se obtienen de la naturaleza, grupos de científicos mercenarios, a sueldo de las transnacionales, han tratado de usar la inmutabilidad del universo como argumento para justificar que el sistema es eterno, inamovible e invencible. Sin embrago otro grupo, aquel que busca la verdad y entiende que la naturaleza «se revelaba como algo que se movía en perenne flujo y eterno ciclo», han mantenido una lucha contra quienes quieren conservar una base económica que es dañina para el ser humano y la naturaleza. Uno de esos científicos fue Clair Patterson y su lucha se desató a través del descubrimiento de la edad exacta de la Tierra.

El primer intento de calcular la edad de la Tierra proviene de las investigaciones bíblicas del obispo irlandés James Ussher quien comparando la fecha de muerte del rey babilónico Nabucodonosor, quien aparece en el Antiguo Testamento, y la genealogía de los profetas anteriores a ese acontecimiento, calculó que Dios creó la Tierra el 22 de octubre del año 4004 antes de Cristo a las seis de la tarde. Este dato se arrojó en el año 1650, es decir, un poco más de veinte años después del juicio de Galileo quien demostró, aunque con algunas lagunas de datos que después Kepler rellenaría, que la bóveda celeste no era inmutable y después de medio siglo de la tesis entre las cosas naturales y las divinas de Giordano Bruno que dicta que la Biblia sólo es un compendio de historias que nos enseñan una moral y ética (la cristiana) y si queremos saber sobre la naturaleza necesitamos ir a los hechos y usar la razón.

Los hechos: el uranio es un material radioactivo que decae en plomo. Ese decaimiento tarda miles de millones de años. Los meteoritos, residuos del violento nacimiento de nuestro planeta, contienen una cierta cantidad de plomo que si se compara con la cantidad de uranio de ese mismo objeto celeste, podemos deducir la edad de la Tierra incluso de nuestro Sistema Solar. Clair Patterson, quien creó y usó por primera vez un cuarto ultralimpio para evitar la contaminación por plomo ambiental de sus muestras, encontró que la edad de la Tierra es de 4500 millones de años. La razón: Sin embargo siguió utilizando su cuarto ultralimpio para comparar muestras de las aguas superficiales y profundas del Océano Pacífico y capas de hielo superficiales y profundas de la Antártida. Encontró que el plomo era cientos de veces mayor a lo que se esperaba y que éste sólo podía provenir de las gasolinas y pinturas que fabricaban las industrias petroleras y químicas.

El plomo es una neurotoxina y esto se sabía desde la época de la Antigua Roma. Sin embargo como eran los esclavos quienes sacaban de las minas este material y, en el actual sistema capitalista, los obreros quienes manejaban esta sustancia por lo tanto quienes sufrían alucinaciones que los llevaban a la muerte; a los esclavistas y a los capitalistas no les interesaba la muerte de sus explotados mientras las ganancias y privilegios para ellos siguieran inmutables. Por ejemplo, para acabar con la razón de que el plomo es dañino, la empresa General Motors contrató a Robert Kehoe para justificar que la cantidad de plomo estuvo y seguirá estando en la misma cantidad en el ambiente por lo tanto no es dañino para la salud. Sin embargo Clair Patterson sabía que la naturaleza cambia, se mueve y evoluciona, con esa convicción pasó veinte años en las cortes estadounidenses para lograr, en 1970, la prohibición del plomo como material en pinturas, gasolinas, juguetes y otros productos.

Los sistemas no son eternos, la naturaleza física y social cambia constantemente, lento como los millones de años que necesita la aparición de una nueva especie o cientos y decenas de años de prueba y error de las revoluciones, pero al final nada es eterno y el sistema social, como el natural, están propensos a evolucionar: sólo hay que dar un empujón.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
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