sábado, 22 de junio de 2019

El espíritu neoliberal en la ciencia de México

Logotipo CONACYT


La incapacidad política de María Elena Álvarez-Buylla, actual directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), ha provocado otra crisis en la vida científica de este país. El nuevo escándalo (el gasto de casi 16 millones de pesos en un servicio gourmet para los empleados del CONACYT) provocó la reacción inmediata de un grupo de académicos de las principales universidades públicas del país. En lo personal me parece curioso que esa comunidad científica no se haya manifestado con esa rapidez cuando se destapó la información de que Enrique Cabrero, ex director del CONACYT, tenía un chef privado o de las diversas irregularidades de organismos descentralizados: «Una asociación civil denominada Foro Consultivo Científico y Tecnológico [FFCYT] se ha presentado como “contrapeso” al @Conacyt_Mx. En sus fuentes de financiamiento figuran algunos organismos cúpula del sector privado como Canacintra, Coparmex, Concamin, entre otros. Pero resulta que esos grupos no han aportado recursos al Foro que vive íntegramente de recursos del erario provenientes de @Conacyt_Mx los que permanecen en una gran opacidad y se trata en el sexenio anterior de la cifra de ¡235 millones, 300 mil pesos! Sin que se conozca desglosadamente a dónde fue ese dinero» [Villanueva, E. “¿Por qué el ataque sistemático de Enrique Cabrero a @Conacyt_Mx?”. Aristegui Noticias. 27 de mayo 2019 (en línea)]. Esta ciencia, la de la visión de Enrique Cabrero, la del servicio a las empresas, es la que se erige como oposición frente a un CONACYT timorato e incapaz de responder a cabalidad estos ataques.

Estoy de acuerdo a las críticas a las políticas de austeridad y declaraciones de Álvarez-Buylla por parte de Javier Flores en su artículo de La Jornada “El origen de las distorsiones”. Sin embargo su desprecio a la ciencia al servicio del pueblo lo hace escribir despectivamente contra las críticas al FFCYT: «por cierto, la presencia de organizaciones empresariales ha sido utilizado para alimentar a los sectores más atrasados científica y políticamente con la idea de que el Foro tiene una orientación privada, lo cual es falso pues, por ejemplo, todos los coordinadores han sido destacados investigadores e investigadoras de instituciones públicas”, ¿acaso el esquema de pensamiento de un científico, aunque trabaje en universidad pública, no puede configurar argumentos para la privatización del desarrollo científico y tecnológico?, ¿acaso las políticas públicas en ciencia no se encaminan hacia el beneficio empresarial?, ¿a quién favorecerá un sincrotrón con un presupuesto de 15 mil millones de pesos que administrará el grupo de Enrique Cabero?

Esta pelea, que parece una de pandillas usando trucos sucios y mal intencionados, basándose en una verdades a medias, omisiones y mentiras, no toca los problemas urgentes en ciencia de nuestro país, de la ciencia al servicio de la comunidad. Desde la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) se alza una voz que tiene bien claro el rumbo de las políticas científicas que deben regir el espíritu de una verdadera transformación, de un comienzo para el fin del neoliberalismo en la ciencia: «No somos todos los seres humanos los culpables de la crisis actual, como nos lo indica un ambientalismo superficial y una ciencia que se niega a abordar las relaciones de poder en las sociedades contemporáneas, sino una minoría de minorías. Y esa minoría tiene nombre: se llama neoliberalismo. No se trata ya de la especie humana, sino de una fracción de esa, que bien podemos denominar Homo demens: el mono demente» [Toledo, Víctor M. “Los tres faros de la conciencia ecológica”. La Jornada. 4 de junio de 2019 (en línea)]. Nos indica Víctor Manuel Toledo, actual titular de la SEMARNAT, que son tres los faros que deben regir la política científica de vida contra la política científica de muerte de los monos dementes: el cambio climático, la relación del crecimiento poblacional y los recursos naturales, y la alimentación y la agricultura.

Si las intenciones de Álvarez-Buylla son facilitar las políticas de la vida, su agenda no sólo debe basarse disminuir los viajes a la extranjero o denunciar problemas superficiales como nombramientos del FFCYT que se quiere convertir en un CONACYT alterno, sino crear una agenda científica que ponga especial atención a los problemas urgentes que Víctor Manuel Toledo pone en la mesa: el crecimiento poblacional, los recursos limitados, el cambio climático y la alimentación basada en una agricultura sustentable. Esa agenda debe arriesgar a disminuir el apoyo a investigación de frontera (partículas elementales, astronomía, física teórica) y enfocarse en las necesidades de la población pobre de este país: ¿es correcto que tengamos científicos trabajando en la generación de aparatos que detecten materia oscura en vez de científicos que resuelvan los problemas de una comunidad que muere de hambre?

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87

sábado, 8 de junio de 2019

Mala influencia

La hoguera
Fuente: Trino Fiesa (Facebook)


“Karen, la psicóloga de la escuela, me dio un beso, me dijo que no se lo contara a nadie. Creo que cayó en una crisis nerviosa. La directora le exigía que yo me comportara. No aguantó la presión. Yo era lo peor de esa secundaria”, me contaba Pipa Nevada quien es un producto de la educación que cualquier padre quisiera para sus hijos: la de las escuelas privadas.

Pipa Nevada, como me pidió que lo llamara, es un tipo buena onda. Los fines de semana, asiste a las fiestas más glamorosas de Oaxaca. No le falta un cigarrillo de marihuana para pasar bien la noche y, cuando puede, me da un aventón a mi casa en su Jetta del año. “Su única misión es cobrar”, me cuenta Pipa Nevada sobre el objetivo de algunas escuelas privadas que el padre de familia aprecia por no suspender clases y que, por esas horas “ventaja” sobre las escuelas públicas, no le importa que le paguen una miseria a los maestros. También me contó varias de las anécdotas que vivió a su paso por todas las escuelas privadas de Oaxaca: “La escuelas privadas sólo te sacan el dinero. Había una en la que su uniforme consistía desde las playeras hasta los calcetines. No podías comprarlos en otro lado más que en la escuela. Algunos compañeros y yo robamos las cajas donde estaban esos uniformes, los vendíamos más barato a los compañeros que perdían su suéter o los zapatos oficiales de la escuela. Hacíamos negocio. La escuela estimulaba los valores negativos de una mentalidad competitiva”.

Una característica de la adolescencia es la búsqueda de identidad. La juventud requiere encontrar su lugar en el mundo para sentirse seguros. La competencia, producto de los valores que enseñan las escuelas privadas, te lleva a identificar de forma degenerada al otro para saber quién eres. Pipa Nevada me cuenta: “Las sociedades de padres de familia no les importa el significado de la educación. Toman decisiones que no son éticas incluso dentro de la religión católica. Anteponen la compasión a su ideal de bienestar social. Hacen una selección racial y económica que acentúa el problema de discriminación en Oaxaca. Alienizan al indígena. No tienen claro ni su identidad como escuela”.

La escuela debería ser un lugar de progreso y de innovación para la comunidad donde se situé. La escuela debe ser un lugar donde el infante y el adolescente busquen un método que le ofrezca esa identidad que les diga quiénes son en este mundo. En cambio, las escuelas se convirtieron en un parámetro de estatus económico y social. Los padres no envían a sus hijos a una escuela privada para educarlos sino para que ellos mismos tengan un estatus dentro de la sociedad y ese pensamiento se transmite al joven estudiante: “Las escuelas privadas son ante todo un pedo aspiracional en la idiosincrasia del oaxaqueño que siempre sueña con ir a Puebla a disfrutar del Ángelopolis y comprar su ropa en Santa Fe con el aguinaldo de papá...”, me dice Pipa Nevada.

Observamos un estancamiento en las creaciones. No parece haber progreso o algo innovador que nos saque de este letargo en que los medios de comunicación y nuestros productos culturales nos mantienen. Pipa Nevada empieza a decirme: “La sociedad alta se caracteriza por huir a la primera oportunidad, dar la espalda a la tierra que alimentó a sus hijos y la encumbró en el poder. La muestra de este nihilismo es la cantidad de juniors que ocupan el poder en esta capital: hijos educativos de estas escuelas privadas. Su único objetivo en la vida es vivir como vivían los personajes de la serie norteamericana Friends. Eso sí, trabajan mucho en Facebook, promoviéndose a sí mismos o a sus amigo políticos superiores con un estilo muy de provincia: ingenuo y con una onda de los noventas. Aún en sus reuniones juegan International Super Soccer Deluxe”.

La educación no por ser privada es mejor y la pública no por perder horas-clase es peor. La solución a este problema, que contamina la visión de aquellos que deberían, gracias a su libertad, adquirir más conocimiento, pero en cambio se pelean por aparecer en las revistas de chisme y sociedad; como también el saber qué querer y cómo obtenerlo de la clase oprimida, se encuentra en buscar y plantear nuevas propuestas educativas desde el nivel básico. La solución no es más dinero sino un proyecto educativo alternativo que cambie este sistema de pensamiento que ha sumido en un oscurantismo a los niños y adolescentes. ¿Si no sabemos quiénes somos, cómo exigir a la siguiente generación encontrar su camino?

Raúl Fierro 
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87

martes, 4 de junio de 2019

La tinta del tiempo (fragmento)

Hombre triste en un tren (1911)
Marcel Duchamp
Fuente: Wikiart


“Toma un asiento”, me dijo el Demiurgo al invitarme a entrar a la casa del Pintor. Antes de sentarme sobre un sillón en el que me hundí, creo que le faltaban algunos resortes. Saludé al Pintor, un hombre canoso de ojos azules y arrugas en la sien, quien preparaba la hierba para la noche; “es un hombre sabio”, me dijo el Demiurgo. Al sondear la habitación con mi mirada, noté a otro invitado quien era una persona delgada con un bigote alargado que terminaba en punta en ambos lados de su boca, siempre mantenía una sonrisa que intensificaba su gesto de burlón con sus ojos rasgados. Me recordaba a Ho Chi Minh.

El Ho Chi Minh chasqueó los dedos y le apareció un cigarrillo de hierba de Pintor en sus manos. Ya que yo era un Iniciado, el Demiurgo y el Pintor hablaban en una lengua extraña para mí sin embargo logré captar algunas palabras cuando empezaba a disertar sobre el espacio-tiempo, el color y la luz:

“Cuántos espacios-tiempos debe haber que no podemos ver”, reflexiona el Pintor.
“El Iniciado dice que el mundo es un sueño”, dice el Demiurgo.

El Pintor me observa, siento que me exige una explicación:

“El mundo está hecho de cuerdas. Las cuerdas vibran en once dimensiones, cuerdas que se transforman bajo la lógica de la Geometría del espacio-tiempo y dejan dudas sobre la realidad de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza”, digo mirando al suelo mientras dibujo sobre el aire curvas y planos.

“Entonces la ciencia ha llegado a ese punto.”, el Pintor fumó y exhaló el humo por la nariz, “hay algunos que niegan la realidad como un telar”, dijo.

“Einstein soñaba en un universo geométrico”, le digo al Pintor, “su sueño era que la Física concibiera a todas las fuerzas como una deformación del espacio-tiempo. ¿Podría ser que aquello que decimos que es real sea producto de nuestra imaginación?, ¿cómo es posible que una ilusión tenga tanto poder de transformación en la realidad?”, reflexioné.

“Todo está hecho de una contradicción”, responde el Pintor, “La realidad no es lo que vemos es lo que imaginamos”.

Las conclusiones a las que llegaba con esta conversación me angustiaban. Para eliminar mi ansiedad, me quedé callado y me dediqué a ver la habitación del Pintor. En una esquina, a dos metros del suelo se encontraba una televisión. Se podían ver las noticias del día: franceses atacando a sirios, el partido de izquierda mexicano tomó la tribuna de la Cámara de Senadores, la chica del clima indicaba un nuevo frente frío. De las paredes colgaban cuadros de mujeres desnudas con rostros en éxtasis, en el centro del cuarto había una canastita sobre una mesa de caoba roja donde el Pintor y el Demiurgo depositaban la hierba que pulverizaban. De todos los objetos orientales y exóticos del hábitat del Pintor, el que llamó más mi atención fue el piano. Encima se encontraba una colección de pinceles de camello gruesos y delgados, biografías de pintores, fotografías de una mujer con un niño que jugaban con la luz, a su lado había grabados de dioses hindúes y pergaminos con caligrafía china. La personalidad del Pintor se reflejaba en ese piano: todo el occidente cargaba al oriente, un objeto que se fragmentaba en otros.

“En un cuento de Las mil y una noches se dice que nosotros somos los hilos con que Alá teje el Universo. Sin nosotros no hay tiempo, sin nosotros el mundo perece”, el Pintor me muestra un cuadro en el fondo de su habitación, dos mujeres desnudas entrelazándose desde sus entrepiernas, doblándose en forma de doble hélice y sus bocas se unían al final. El Pintor se queda absorto mirando el cuadro.

Intenté hablar con el Ho Chi Minh. Me dijo algo y después me extendió su cigarrillo de hierba, fumé. El Demiurgo esa noche se mantuvo callado.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87

domingo, 26 de mayo de 2019

Mamá Doudou y la guerra del coltán

Coltán
Fuente: Wikipedia


Hay un “Kuwait” en lo profundo del África Central. En ese Kuwait vive Mamá Doudou. En el lugar habitan 4000 okupis (una especie de jirafa con muslos parecidos a los que tienen las cebras), 13 especies de monos, 10000 elefantes y el mismo número de miembros de la tribu Mbuti (pigmeos) quienes se dedican a la caza, la recolección y el comercio. Sin embargo a Mamá Doudou sólo le importa lo que hay bajo los pies de los habitantes de ese Kuwait: un mineral de color azul que se le conoce como coltán.

Esa solución sólida y cristalina que se forma de dos óxidos (columbita y tantalita), la extraen 300 mineros para pagar por alguna de las 37 prostitutas-esclavas, quienes son propiedad de Mamá Doudou, así como el pan que vende a precio de oro. Ella tiene 45 años de edad «es formalmente conocida como Doudou Wangonda, pero se llama Mamá porque en la selva tropical es muy respetada”, nos narra Blaine Harden, periodista del New York Times en su artículo The Dirt in The New Machine (en español “La porquería dentro de la nueva máquina”), «ella me dijo que no entiende lo que "los blancos ricos" hacen con el coltán».

Del coltán se extrae la tantalita, un mineral que sirve para hacer condensadores para celulares, computadoras, cámaras digitales entre otros dispositivos electrónicos. Un condensador es el  elemento de un circuito que guarda energía eléctrica para que el aparato pueda utilizarla de nuevo. Es como una presa (dos placas conductoras una frente a otra) que contiene a una masa de agua (carga eléctrica). Para aumentar la cantidad de carga almacenada y disminuir el tamaño de los condensadores, se debe poner un material aislante en medio de las dos placas. El tantalio permitió crear condensadores con alta cantidad de carga almacenada y un tamaño mucho menor que otros tipos de condensadores. Según la página de la empresa Intel, los condensadores de tantalio permitieron:

·         La disminución del tamaño de las baterías de diverso aparatos digitales.
·         La fabricación de lentes fotográficas más pequeñas y finas.
·         La transmisión de corriente eléctrica con menos resistencia en los circuitos de computadoras y celulares.
·         El desarrollo de componentes electrónicos más resistentes al calor.

En resumen, gracias al coltán (más bien al tantalio que contiene ese mineral) ha crecido de forma exponencial el desarrollo tecnológico de nuestra era. Sin embargo, así como la mina “Kuwait” de Mamá Doudou, hay miles dentro del África Central que, a través de la explotación de mujeres y hombres, venden sus productos a intermediarios en Ruanda.

Según datos de las Naciones Unidas, el Ejército Patriótico Ruandés supervisa la actividad minera en Congo (quien tiene el 80% de las reservas mundiales del coltán según estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos). Dicho grupo armado tiene contactos con empresarios de Estados Unidos, Alemania, Países Bajos, Bélgica y Kazajistán. Esto ha provocado una guerra en Congo por el control de las zonas mineras que ha cobrado 5.5 millones de víctimas.

Para regular la extracción del tántalo en zonas de conflicto, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés) aprobó en el 2012 la ley Dodd-Frank que exige a las compañías que usan el tántalo (Microsoft, Motorola, General Motors, Sony, Nintendo, Intel, HP, Apple entre otras) que «revelen públicamente el uso de minerales conflictivos que se originaron en la República Democrática del Congo (RDC) o en un país vecino» (https://www.sec.gov/news/press-release/2012-2012-163htm). Sin embargo las empresas consideran «que el coste de controlar la cadena de suministro es demasiado alto para las empresas» (Reventós, L. «EE UU regula el uso de los "minerales de guerra"». El País. 23 de agosto de 2012) por lo que la regulación se ha detenido mientras se llegue a un arreglo entre corporaciones (https://www.sec.gov/news/public-statement/corpfin-updated-statement-court-decision-conflict-minerals-rule).

Mientras las transnacionales sigan con su negativa a la regulación que les reclama a no comprar coltán en zonas de conflictos, Mamá Doudou seguirá explotando a mujeres y hombres, la guerra del Coltán nunca acabará y nosotros seguiremos usando aparatos que han costado (y seguirán constando) millones de vidas.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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domingo, 19 de mayo de 2019

¡Pinche Sebastián del Amo!

El complot mongol (1977)
Fuente: Cineteca Nacional (México)


Al leer las buenas críticas en periódicos y revistas nacionales sobre la película El Complot Mongol (2019) decidí ver la adaptación de una de las novelas más representativas del tema policiaco en México. Sin embargo salí decepcionado de la sala. Hasta para hacer negocios, los burgueses del cine mexicano son inútiles ¡Pinche nuevo cine mexicano!

El Complot Mongol (1969) de Rafael Bernal es una novela que narra la historia de Filiberto García quien es un matón profesional, un ser remanente de la época de los caudillos mexicanos. Uno de sus superiores, quien García lo llama el Coronel, lo presenta con Rafael del Valle quien es un político presidenciable. Ambos lo mandan a Filiberto a investigar (aunque en realidad a quien obedece García es al Coronel) con sus contactos en el barrio de Chino de la calle Dolores de la CDMX, un rumor que viene de la Mongolia Exterior, la China Comunista. Éste dice que existe un supuesto complot contra el presidente de los Estados Unidos en su visita a México. Para resolver el caso tendrá ayuda de dos espías: Laski, melancólico y de risita nerviosa, de la Policía Secreta Rusa y Graves, amante de la ley y frio en su trabajo, del FBI. Más allá de una novela policiaca, noir (negra) o cómo quieran llamarla los críticos chayoteros de la película de del Amo, es una novela de espías desde el punto de vista de un mexicano. Una novela de intriga internacional que se enmarcan en un México donde los militares van perdiendo poder y las instituciones, con los políticos trajeados al mando, van tomando las riendas de este país.

Sólo se han hechos dos adaptaciones fílmicas de esa novela. La primera la realizó en 1977 Antonio Eceiza (Mina, viento de libertad) y tuvo como guionista a Tomás Pérez Turrent quien no sólo era escritor y crítico de cine sino en su historial como guionista se encuentran Las Poquianchis (1976) y Canoa (1975), clásicos del cine mexicano donde se muestra una realidad subterránea del país, como la que enseña en su guion de El Complot mongol de 1977. A pesar de tener un bajo presupuesto, el guion compensa las deficiencias tecnológicas de la filmación. Muestra una narración fiel a la esencia de la novela de Bernal, sin exageraciones vulgares. Lo cual no se puede decir de la adaptación de del Amo. En un comentario en Twitter se dijo que el actual cine mexicano estaba en una crisis como los setentas y ochentas, que lo que se hace es un cine de ficheras. El Complot Mongol (1977) de Antonio Eceiza fue una pepita de oro entre la inmundicia de películas de burdeles y vulgaridades que prevalecía en las salas mexicanas, filmes que tal vez contribuyeron a una generación de femenicidas e ignorantes felices ¡pinche cine de ficheras!

Sebastián del Amo tuvo la oportunidad de hacer algo extraordinario sin embargo prefirió realizar un bodrio de una gran historia. El diseño de arte de la película es la muestra de una visión de alguien que no entendió la novela y refleja en la pantalla sus valores rancios burgueses. Los chales (la designación mexicana a los chinos) que se muestran en la película son lo exótico en el snobismo. Dicha tendencia del Amo ya la ha mostrado en su película biográfica Cantinflas (2014), un snobismo que parece heredó de las telenovelas de Televisa. Son una bofetada a lo que Liu y Fu representan como chales: discreción que oculta sus misterios: «a los niños se les enseña a no vel, no oíl, y no hablal, honolable señol Galcía, por eso nos aglada usted».

Para una película con tan poco presupuesto, la cual fue de casi un millón y medio de dólares según el portal IMDB, pero una gran distribución (de la cual se encargó Cinépolis) debería ser prioridad la dirección de arte y el guion. Gastar en un buen guionista te garantiza una buena historia que envolvería al espectador y compensaría con creces la falta de actores y actrices famosos. La dirección del arte, si se tiene el talento o el deseo necesario para ambientar la película como lo hizo Eugenio Caballero con Roma, haría verosímil lo que el director quiere contarme. Sin embargo ambos elementos están ausentes. También se perdió la posibilidad de lanzar nuevas celebridades. La adaptación de un clásico es una buena oportunidad para ver nuevas caras en la pantalla grande y dar un verdadero nuevo impulso al negocio del espectáculo.

En una entrevista Sebastián del Amo habla sobre su versión de Filiberto García: «uno como lector está leyendo continuamente lo que Filiberto García piensa, y descubre que es un cursi». Filiberto Gracía no era cursi era un matón profesional, un hombre con mucha soledad y ésta no se presta para cursilerías sino para reflexiones, era un personaje melancólico y tenía muy bien establecido cuál era su lugar en el mundo. Por eso es un personaje muy atractivo. También en dicha entrevista da su opinión respecto a la película de Eceiza: «La película del ´78 es muy de su época y el personaje de Armendáriz es muy machín, en demasía creo yo, y el de Bernal tiene más matices que Damián se los da.» Claro que Filiberto Gracía es machín, su vida sucede en un México violento y machista, donde no tuvo más opciones que volverse “una fábrica de pinches muertos” para sobrevivir y en el camino adoptar la misoginia. Un personaje contradictorio y políticamente incorrecto en nuestra época. El personaje es cruel y sus reflexiones son productos de sus asesinatos, es su forma de reaccionar ante la violencia como se lo haría ver Laski. Sebastián del Amo omite el representativo pinche del vocabulario de Filiberto García, hoteles de segunda los convierte en hoteles de lujo y censura pellizcos de pezones. Tal vez el ego de del Amo, quien escribió el guion de su visión de la novela de Rafael Bernal, arruinó un clásico para las siguientes generaciones. ¡Pinches nuevas generaciones del cine mexicano!

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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domingo, 12 de mayo de 2019

Conmemorar en vez de festejar

Viñeta de La madre

Para la bisabuela Juana y sus dos Alicias

Hay una película que sugiere una situación que, entre conservadores y reaccionarios, sería un sacrilegio. Tenemos que hablar de Kevin (2011) de la directora Lynne Ramsay (Glasgow, Escocia 1969) nos cuenta la historia de Eva una escritora que tuvo una vida plena de pareja y fue una gran viajera. Sin embargo al quedar embarazada, se muestra indiferente a ese estado. Para ella, el parto no sólo fue doloroso de forma física también en lo psicológico. La sociedad (que la representan sus amigos y su esposo) le pide que ame ese estado de gracia en la que se encontrarán la mayoría de las mujeres de este mundo. Por ello le resulta difícil reconocerse como una “buena” persona y va perdiendo por momentos la cordura. En toda la película Eva se ve en la penosa necesidad de ser una buena madre, de cuidar y amar a su hijo a pesar de que éste la aborrece: ¿tiene una madre derecho a renunciar a esa condición que le impone la sociedad?

La mujer como madre no tiene que sacrificar su vida como persona por el sólo hecho de tener ese condicionamiento biológico: maravilloso y único pero terrible a la vez. Pero esta sociedad, en este sistema capitalista, antiabortista, en la figura de los valores burgueses, considera a los hijos de la obrera como su propiedad: ¿acaso los movimientos antiabortista no son un grito reaccionario contra la disminución de aquellos que en el futuro explotarán, un grito contra la emancipación de la mujer?

Por ello la novela La madre de Maximo Gorki es un ejemplo para las madres revolucionarias, para aquellas que conocen las injusticias y el hambre del mundo y desean remediarlo. Esa obra muestra cómo se puede vencer el miedo para superar el estado de sumisión y abnegación que la clase burguesa nos vende como características de la “buena madre” y que la afirma a través del cine, la televisión y demás medios de comunicación.

Qué festejarán las madres que tienen que vender su cuerpo para darle de comer a sus hijos, qué festejaran las madres que los perdieron en una guerra que trató de legitimar a un presidente espurio, qué festejarán las madres de los activistas muertos. Un festejo no es posible cuando hay miles de madres que han perdido sus hijos bajo la brutalidad del Estado mexicano que ve con indiferencia los reclamos de justicia. Los asesinos de hijos siguen fuera, gozando de impunidad.

Qué burdas y fuera de contexto son las fiestas, las kermeses, los concursos en las escuelas para las madres, que toda la lucha de la mujer se reduzca a comer en restaurantes y dejar la miserable quincena en una tienda de flores y regalos.

Por ello mis felicitaciones van para aquellas madres que buscan a sus hijos desparecidos por la violencia de gobiernos títeres al servicio de las transnacionales. Conmemoro a las Madres de Plaza de Mayo y a las Madres de los 43 por luchar y exigir justicia. Conmemoro a las madres que luchan día a día a contracorriente contra el camisón de fuerza que quiere imponerles el sistema. A aquellas que han vencido la desesperanza para combatir a la prejuiciosa y reaccionaria clase burguesa; para construir un mundo mejor.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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jueves, 9 de mayo de 2019

«Llénalos de noticias incombustibles»

Imprenta de periódico
Fuente: Wikipedia



Los medios de comunicación dentro del sistema capitalista no sólo se sirven de fake news (noticias falsas) para desinformar también ocupan las noticias incombustibles. El término lo vi por primera vez en la novela distópica Fahrenheit 451 de Ray Bradbury: «Llénalos de noticias incombustibles. Sentirán que la información los ahoga, pero se creerán inteligentes. Les parecerá que están pensando, tendrán una sensación de movimiento sin moverse. Y serán felices pues los hechos de esa especie no cambian». A diferencia de una noticia falsa, que un ojo experto en algún tema puede identificar e ignorar; la noticia incombustible puede atraer al intelectual, aquel que busca la verdad en los hechos y en las preguntas que generan. Las noticias incombustibles son una trampa para el pensamiento y como lectores debemos identificarlas.

Una noticia de este estilo no quema de ninguna manera las ámpulas del sistema capitalista, sólo nos salpican de su líquido infeccioso. Un artículo de esa forma no habla sobre problemas urgentes del ámbito ambiental, social y económico sino de pseudoproblemas que servirán para la plática de la semana o del día, para satisfacer nuestro ego intelectual y olvidar las cuestiones importantes: ¿Qué sucede en la huelga de Matamoros? ¿Cómo quedó el caso de asesinato de Samir Flores por el asunto de la presa de Huexca en Morelos? ¿A quiénes se encarceló por el programa “huachicol”? ¿Quién tomó la decisión de darle el mando de la Guardia Nacional a un militar? Un momento excelente, para que se resuelvan esas cuestiones, es en las conferencias mañaneras de Andrés Manuel López Obrador, sin embargo parecen un hervidero de noticias incombustibles.

En ellas se hablan constantemente de varios temas pero no se profundizan en los verdaderamente importantes. Para el periodismo mexicano parece ser esencial preguntarle al presidente sobre la muerte de un cantante, dedicarle una nota y comentarios a la interpretación de los datos de las tasa de homicidios de dos personajes que no son expertos en el tema sin cuestionar el asesinato de activistas políticos y ambientales. Como lectores deberíamos exigir un periodismo científico y crítico, que nos ofrezca las herramientas necesarias para preguntar a los investigadores qué sucede en nuestro país y en el mundo. Arriesgarnos a reconocer nuestra ignorancia y la necesidad de superarla. Afortunadamente no todas son noticias incombustibles.

El cuento El apostador del escritor Paolo Bacigalupi describe una sociedad que se alimenta de información sensacionalista. Esto es consecuencia de que La Vorágine (un sistema que se alimenta de “me gustas”, entradas a enlaces, comentarios entre otros medidores de impacto mediático de las redes sociales) indica las noticias importantes, esto la convierte en el capataz de los periodistas y marca lo que deben escribir para poder sostenerse económicamente. Ong es el protagonista de esta historia y es quien se enfrenta a las tendencias de La Vorágine escribiendo sobre la actualidad científica, ambiental y política. Siguiendo los principios revolucionarios de su padre, quien luchó contra el régimen del reino de Laos (antigua Vietnam en el cuento), Ong no claudica a pesar de estar a punto de perder su trabajo y, en consecuencia, salir de Estados Unidos, su refugio político. Una celebridad de su misma nacionalidad quiere ayudarlo y decide iniciar un “falso amorío” con él. Su blog empieza a llenarse de seguidores pero sus textos no son importantes sino su relación con la actriz. El final es agridulce. Creo que la búsqueda de esos artículos periodísticos trascendentales es la tarea del lector de noticias.

Debemos buscar textos en los diarios que nos quemen por dentro, que nos hagan reflexionar, que nos permitan cuestionar más allá de opinar. Que nos den herramientas para enfrentar las críticas de los reaccionarios, de los burgueses y aquellos quienes defienden un sistema que favorece a medios que son un dique contra esa marea que quiere despertar a través de los conflictos de teorías y pensamientos.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca

Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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