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domingo, 28 de junio de 2020

La crítica literaria según Cervantes

José Pedro Costigliolo
Don Quijote y Sancho Panza
José Pedro Costigliolo (1902-1985)

Muchos de los estudiosos de la Física, coincidimos que entre más precisa sea la medición, mejor serán los datos para obtener una conclusión verdadera. Tycho Brahe tenía una idea muy clara de eso. Su observatorio Uraniborg fue una muestra de ello. En ese lugar Kepler obtuvo los datos con los cuales generó las ideas-bases de la astronomía actual.


¿Qué es medir? Es comparar. El patrón con el que midamos es fundamental para saber si nuestra percepción, sobre un objeto o evento, es verdadera. En el caso de la crítica literaria, el patrón de medición puede ser un libro o un autor: «… hay quien es más sabio que otro y que quien es más sabio es medida…», nos dice Sócrates en el Teeteto de Platón y Miguel Cervantes Saavedra, como lo muestra en el capítulo sexto de su obra El ingenioso hidalgo de Don Quijote de la Mancha, (cabe destacar que la obra kepleriana es contemporánea a la de Cervantes y posiblemente se viera influenciado por ésta) parece no alejarse mucho de esa idea.


En dicho pasaje, el cura y barbero, junto con la sobrina de Don Quijote y su ama de casa, entran a la biblioteca del Ingenioso Hidalgo para decidir cuales libros mandarán al corral de las gallinas para quemarlos, esto a causa de que creían que esos textos eran culpables de la locura de Don Quijote: «... el ama los vió, volvióse a salir del aposento con gran priesa, y tornó luego con una escudilla de agua bendita y un hisopo, y dijo: tome vuestra merced, señor licenciado [el cura]; rocíe este aposento, no esté aquí algún encantador de los muchos que tienen estos libros, y nos encanten en pena de la que les queremos dar echándolos del mundo. Causó risa al licenciado la simplicidad del ama..." El ama no estaba tan lejos de esa aseveración. En el documental The Mindscape of Alan Moore, el creador de Watchmen, V de Vendetta, La liga de los caballeros extraordinarios, entre otros cómics de crítica social y científica, nos plantea que el escritor es un hechicero que con la palabra tiene la capacidad de cambiar los pensamientos y acciones de sus lectores. ¿Quién puede superar ese hechizo sino es aquel que tiene el conocimiento para discernir sobre la forma y contenido en una obra y no caer embelesado por la primera percepción? En este caso el cura tenía ese poder y acompañado del barbero, quien en la época de Cervantes representaba el complemento práctico al conocimiento teórico del cura, empezaron a configurar algunos criterios para decidir que libros salvar.


Uno de los criterios para la salvación de una obra es que sea la primera en su género. Así se salvó Los cuatro de Amadís de Gaula que «… fue el primero de caballerías que se imprimió en España, y todos los demás han tomado principio y origen de este…» A partir de ese patrón de medida se irán salvando las segundas o no por disparatadas, arrogantes, la sequedad de su estilo entre otros adjetivos que se le puede dar a la técnica o idea que plasme el autor. También hay que destacar las reflexiones que tienen el barbero y el cura sobre los autores que pretenden escribir en un idioma que no sea el natal: «... lo mismo harán todos aquellos [ir al corral de las gallinas] que los libros de verso quisieren volver en otra lengua, que por mucho cuidado que pongan y habilidad que muestren, jamás llegarán al punto que ellos tienen en su primer nacimiento.» Hablando de versos ¿desde qué postura hacer crítica a la poesía? A pesar de que el cura y barbero pretendieron salvar los libros de poesía, la sobrina de Don Quijote advirtió sobre el peligro de ese género: «Bien los puede vuestra merced mandar quemar como a los demás, porque no sería mucho que habiendo sanado mi señor tío de la enfermedad caballeresca, leyendo estos se le antojase de hacerse pastor, y andarse por los bosques y prados cantando y tañendo, y lo que sería peor, hacerse poeta, que, según dicen, es enfermedad incurable y pegadiza.» Dejando en claro que el mayor peligro de la poesía es convertirnos en poetas.


Así sigue el capítulo hablando sobre el crítico cuando, influenciado por la amistad, habla bien de un libro, o cómo es la autocrítica, tan difícil no elogiarse en ella. Al final Cervantes veía al crítico de la siguiente manera: «Todo lo confirmó el barbero, y lo tuvo por bien y por cosa muy acertada, por entender que era el cura tan buen cristiano y tan amigo de la verdad, que no diría otra cosa por todas las del mundo.» El crítico es el guía ético de la verdad: ¿cuántos conocemos que se han desviado de su responsabilidad y se han vendido por fama, fortuna o una beca?


Raúl Fierro

Casa de las Ciencias de Oaxaca

Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca

51 7 50 87

domingo, 8 de marzo de 2020

El evangelio según el machismo

Marcha de mujeres (2012)
Alaa Awad
Fuente: Wikiart


Es posible que el movimiento feminista en México se ha convertido en el 43 de este gobierno. Desde sus declaraciones poco empáticas respecto a la violencia de género, el presidente desde su púlpito declara que hay enemigos ocultos que ocupan esta lucha para su beneficio. En sus redes sociales [“Sí al paro ¿o mejor no? Beatriz Gutiérrez apoya #UnDíaSinMujeres y luego se arrepiente”. Animal Político. 21 de febrero de 2020 (en línea)], la Dra. Beatriz Gutiérrez Müller se declaraba a favor del paro del 9 de marzo y la marcha del 8 de ese mismo mes, poco tiempo después se baja de ese barco donde se están subiendo también miembros del PAN y el PRI al grito de “¡Ánimo Montana!” (?) [YouTube: “Reporte Indigo (Edición 565): La fiesta de los 'dipu-tables'”]. Cumpliendo con la escala de valores de sus patrones católicos, que dominan la mayoría de los recursos estratégicos de este país, este gobierno minimiza a través de su discurso las condiciones precarias, los ultrajes y la violencia que día a día sufren las mujeres. Esta alianza católica-evangelista no comprende que este problema es histórico y no es de una lucha de géneros sino de clases.

Tal vez deberían recordar que el ocho de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer como resultado del II Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas que se celebró en 1910 en Dinamarca. Dicha fecha rememora a 123 trabajadoras textiles que luchaban por sus derechos laborales y que murieron en un incendio accidental (según la versión oficial) de una fábrica en Nueva York. Las trabajadoras no pudieron salir del octavo, noveno y décimo piso del edificio que pertenecía a Max Blanck e Isaac Harris porque los propietarios habían cerrado con llave las puertas con el pretexto de evitar el robo de mercancías. ¿Qué tanto ha cambiado la situación desde hace más de un siglo?

Según datos del INEGI en su documento “Indicadores de ocupación y empleo al segundo trimestre 2015”, el 60 por ciento de las mujeres están en una situación de vulnerabilidad laboral. Además según datos de PROIGUALDAD en su documento “Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y no Discriminación contra las Mujeres 2013-2018”, la población femenina mexicana percibe un 30.5% menos que la población masculina en el sector industrial, 16.7% menos en el sector mercantil y 15.3% menos como profesionistas. Respecto a  la violencia de género, en el mes de enero del 2020, se suscitaron al día 10 feminicidios y aún hay una cuenta pendiente de justicia en Ciudad Juárez: «Hasta septiembre [de 2019], los homicidios a mujeres superaban ya la centena y las denuncias por desapariciones se elevaban por encima de las 250.» [Martínez Rodríguez, J. I. “No hay paz para las madres de las hijas asesinadas de Ciudad Juárez”. El País. 24 de febrero de 2020 (en línea)].

La situación para la mujer en México es grave y en un país, donde su gobierno y la clase empresarial, pone en primera instancia sus valores serviles burgueses (como los llamara el escritor y poeta Charles Baudelaire), no deja lugar más que a la movilización: «La evolución de una época histórica está determinada por la relación entre el progreso de la mujer y la libertad, ya que de las relaciones entre el hombre y la mujer, entre lo débil y lo fuerte, se desprende claramente el triunfo de la naturaleza humana sobre la bestialidad. El grado de emancipación femenina determina naturalmente la emancipación general…», nos dice el filósofo Carlos Marx en “La emancipación de las mujeres y la crítica crítica”: ¿Tal vez por eso nuestro presidente evangelista dice que el marxismo está superado y prefiere seguir su propio evangelio en forma de cartilla moral, un evangelio donde no cabe ningún tipo de lucha? Los cambios nunca han surgido por decreto o la buena voluntad de las clases dominantes, hoy lo demuestra el movimiento feminista: su lucha es la lucha de todos los explotados.

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4, San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87

sábado, 27 de abril de 2019

Go: enfrentamiento entre dos espíritus

Partida de Go en el siglo XVI
Fuente: Wikipedia

El Maestro de Go
Yasunari Kawabata
Emecé (2005)

Los juegos de mesa, principalmente los clásicos de estrategia como el ajedrez, muestran las personalidades de los jugadores. ¿Desea conocer el retrato de dos personas? Invítelas a jugar ajedrez, usted sea el espectador y observe sus estrategias, tácticas, titubeos y la forma de tomar las piezas. Si conoce algo del juego, aunque sea como aficionado, ponga atención a los detalles, de esa manera podrá hacer un perfil psicológico de los contendientes. El espíritu de una persona se revela ante la competencia con otro. El Go, un juego de estrategia japonés, es aún más antiguo y sencillo que el ajedrez por lo tanto muestra más sutilezas del espectro espiritual de dos personas.

El Go surgió hace 3000 años en China pero lo perfeccionaron los japoneses en el siglo VIII. Los samuráis lo consideraron un arte al nivel de la caligrafía y la interpretación del guqin (un instrumento oriental de cuerdas). Por lo tanto el Go no sólo era una simulación de una batalla sino una forma de desarrollar habilidades espirituales e intelectuales. Sus reglas son sencillas. Dos jugadores, uno con piedras blancas y otro con negras, colocan por turnos sus guijarros sobre las intersecciones que forma un tablero de diecinueve por diecinueve cuadros. Gana el que ocupe más espacio en el terreno de juego. A pesar de su sencillez, el juego se torna más complejo a medida que las figuras geométricas que forman cada jugador empiezan a acercarse. Eso limita la libertad de las jugadas: se empiezan a capturar piedras, se van creando “ojos” que simulan fortalezas impenetrables incluso se generan infinitos (la jugada que denomina esas situaciones es el ko, término que designa un enorme pasaje de tiempo, el inmediato de la eternidad). Uno de los grandes libros que describen a la perfección las particularidades, técnicas y espirituales, de este juego es El Maestro de Go de Yasunari Kawabata.

Esa obra es una crónica-novela de una partida de Go, que sucede en las vísperas de la Segunda Guerra Mundial, entre los dos mejores jugadores de la historia del “ajedrez japonés”. Honinbo Shusai, quien representaba a la escuela tradicional del Go, se enfrentó a Kitani Minoru (en el libro se llama Otake), quien representa el inicio de la nueva era de ese juego. El periódico Tokyo Nichi-nichi Shinbun (ahora Mainichi Shinbun) envió a Kawabata a cubrir el evento. Éste duró seis meses con un receso de tres a causa de la enfermedad de Shusai que terminó con su vida después de un año del final de esta partida.

Dentro de la narración el cronista reflexiona sobre las cualidades y los defectos espirituales que muestran cada uno de los jugadores durante su contienda: «Los modales de Otake y su insistencia en querer controlar la partida evidenciaron su incapacidad para comprender la cortesía que se le debe a un mayor, la carencia del afecto que un enfermo merece, y un racionalismo que de alguna manera no comprendía el verdadero sentido de las cosas.» La descripción de comportamientos de los jugadores (Otake quien representa el inicio del Go como competencia y Shusai quien hace hincapié en el arte del juego) es una crítica a la moral burguesa que destruyó los valores que Kawabata defendió en su vida y en su obra: los valores del shogunato o de la época feudal nipona: «¿Se habrá hundido el Go, al igual que el drama Noh y la ceremonia del té, cada vez más profundamente, en los escondrijos de una extraña tradición japonesa?»

También ese libro es una muestra de cómo el sistema económico trastoca todo los ámbitos de la vida incluso de nuestros juegos de mesa. El jugador moderno, profesional en términos del sistema capitalista, es un ser asalariado que ya no se interesa por la estética de su juego sino se preocupa en satisfacer las necesidades de sus patrocinadores quienes manipulan con el deseo primordial del espectador: «En el mundo de los juegos de competencia, los espectadores no pueden evitar erigir héroes más allá de los reales poderes que tengan sus elegidos.» Esos patrocinadores también instituyen reglas para erigir a esos héroes: «Siempre que se instituye una ley, el artificio que se vale de pretextos se pone en acción.»

El maestro de Go no sólo enseña sobre los rasgos de dos estilos diferentes de juego sino las peculiaridades de dos estilos de pensamiento. Uno que se configura desde lo feudal y otro desde la burguesía. Nos enseña sobre la lucha de dos espíritus. La nostalgia por una época pasada es la postura que tiene Kawabata ante el devenir de la historia la cual es inevitable pero no eterna. Creo que esa postura es errónea. La nostalgia es una fuente de creatividad para el escritor pero ese libro de Kawabata trae tres lecciones: Ninguna época muere sin luchar; nada es eterno, todo cambia; y una época niega a la otra. ¿Hegel estás ahí?

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87

sábado, 16 de febrero de 2019

Galileo Galilei y los experimentos mentales

Retrato de Galileo (1636)
Fuente: Wikipedia



Entre sus muchas consecuencias, la revolución copernicana causó una disyuntiva entre lo real y lo abstracto (matemático). Por una parte el modelo de Ptolomeo indicaba que el Sol y los demás planetas giraban alrededor de la Tierra. Eso era lo más verosímil: ¿cómo compruebas que la Tierra se mueve?

La única prueba, que Copérnico tenía, era una mala demostración matemática y una justificación muy personal sobre el porqué el Sol debía ser el centro (consideraba que el Astro Rey era la lumbrera de Dios). Por eso era de esperarse el señalamiento tan brutal de Osiander, teólogo protestante alemán y uno de los hombres de confianza de Lutero, respecto a la obra copernicana: “Y no espere nadie, en lo que respecta a las hipótesis [copernicanas], algo cierto de la astronomía, pues no puede proporcionarlo; para que no salga de esta disciplina más estúpido de lo que entró, si toma como verdad lo imaginado para otro uso. Adiós”, estas palabras se encuentran en el prefacio del De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de los orbes celestes) que se publicó justo después de la muerte de Copérnico. Algunos historiadores dicen que Copérnico aprobó el prefacio sin comprenderlo, cuenta el rumor que él murió justo después de darle el visto bueno a su obra. Nunca sabremos si Copérnico realmente creyó que era algo real su sistema o que era un mero truco matemático para resolver la crisis astronómica que ya presentaba el sistema heliocéntrico.

A Copérnico lo enterraron y su libro dio sus frutos. La matemática, para Kepler el lenguaje en el que se comunica Dios con los hombres, les decía a los astrónomos que la Tierra se mueve pero sus sentidos dictaban lo contrario. Tycho Brahe, a partir de sus datos experimentales, crearía un tercer sistema matemático que nuevamente dejaría a la Tierra estática. El modelo de Brahe hacía verosímil una Tierra inmóvil además que comprobaba ciertas predicciones que hacia el modelo copernicano con respecto al movimiento del Sol y los demás planetas. Galileo, al escribir su crítica al modelo ptolemaico y ensalzar el copernicano, omitió el sistema de Brahe porque no sabía cómo refutarlo. Brahe era un genio de lo real, Galileo era un genio de lo abstracto.

Sin embargo Galileo tenía ciertas ventajas sobre Brahe. Tycho nunca conocería el telescopio además de que Galileo era un genio experimental en lo material y lo ideal. La genialidad galileana dio lugar a los experimentos mentales la cual es una herramienta muy útil en la actualidad para explicar y comprender ciertas interpretaciones del mundo físico que surgen de la matemática (el mundo mental, abstracto).

El experimento mental que Galileo pensó para comprobar el movimiento de la Tierra y su aparente inmovilidad (el cual lo modificaré para que encaja con la actualidad) es el siguiente: Imaginemos que vamos en un automóvil (Galileo usaba como ejemplo un barco). Dentro de éste nos encontramos jugando con una pelota que la botamos hacia arriba y después nos cae en la mano (Galileo imaginaba aventando de la punta del mástil un saco lleno de arena). El modelo ptolemaico (que se basa en física aristotélica) predice que la pelota, al aventarla hacia arriba, se irá hacia la parte trasera del coche (si el barco iba hacia adelante, el saco caería alejado del mástil hacia atrás). No sucede eso. La pelota cae en nuestra mano porque se mueve junto con nosotros que a la vez nos movemos junto con el coche (el saco resulta que cae justo en la base del mástil). Todo lo anterior sin tomar en cuenta el aire (por eso es un experimento mental porque podemos imaginar las condiciones necesarias aunque no podamos recrearlas) Con la Tierra, rotando a miles de kilómetros por hora respecto al ecuador, sucede lo mismo.

El gran triunfo de Galileo no fue su enfrentamiento contra la Iglesia Católica para defender el modelo copernicano (de hecho fue un fracaso total que aún seguimos sufriendo) sino la fusión que hizo entre lo experimental y lo matemático. Galileo nos ofreció el método para convertir, de una forma natural y no forzada, lo inverosímil en lo verosímil. De alguna forma, parafraseando lo que dijo escritor chileno Aldo Astete Cuadra sobre el surrealismo, apostó a la imaginación al servicio de la locura y a ésta, como descriptora de la realidad, bajo su propia razón: lo ideal también pueden existir.

Raúl Fierro 
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87

lunes, 21 de enero de 2019

El gen vasconcelista

Bandera del EZLN


El sistema educativo mexicano, que José Vasconcelos configuró hace más de noventa años, trae consigo información antiindígena así como una tendencia hacia el fascismo (ideología que se volvió fundamental en el pensamiento vasconceliano). La educación de nuestros abuelos, la de nuestros padres y la nuestra es de herencia vasconceliana. ¿Es posible que debido a este gen vasconceliano que tenemos cada mexicano, tendamos a identificar a cualquier movimiento indígena como un retroceso para el progreso de la nación o simplemente lo releguemos a una curiosidad?

El investigador Agustín Jacinto Zavala cita algunas palabras de Vasconcelos: «El peligro no es, claro está, que México vuelva a lo indígena. No tiene para ello fuerza el indio, ya que abandonadas a sí mismas las clases indígenas, volverían a la choza de palma» [Jacinto Zavala, A. (2002). “Las etnias y la cultura mexicana en José Vasconcelos”. Relaciones. Estudios de Historia y Sociedad. Vol. XXIII. Pág. 91 (México, 2002)]. En el artículo que cité, Jacinto Zavala hace una reflexión sobre el pensamiento vasconceliano y cómo éste fue la base para un nacionalismo que pretendía ser moderno (copia del modelo europeo). En el texto se puede observar como el conocimiento indígena, desde el punto de vista de Vasconcelos, es inocuo, es decir, que no afectaría el desarrollo histórico, social y económico de México.

«La celebración del 25 aniversario del levantamiento armado del EZLN no es la puesta en escena de un movimiento social. Es muestra de potencia de una fuerza político-militar con orden, disciplina, cohesión, destreza, capacidad logística, base social, mando y control del territorio» [Hernández N., L. “Bertolucci en la Lacandona”. La Jornada. 8 de enero de 2018 (en línea)]. El zapatismo es la antítesis vasconceliana, es la antítesis del pensamiento homogéneo de nación que busca la clase burguesa y que se contrapone a sus intereses.

Cabe destacar que el movimiento zapatista genera una organización diferente y por lo tanto peligrosa para este Estado. Se puede decir que tiene un carácter genuinamente popular ya que surge desde «las “más bajas capas” sociales, aplastadas por el yugo y la explotación, levantáronse por propia iniciativa, estamparon en todo el curso de la revolución el sello de sus reivindicaciones, de sus intentos de construir a su modo una nueva sociedad en lugar de la sociedad vieja que querían destruir.» [Lenin, V. I. El Estado y la revolución. Fundación Federico Engels (España, 2009)] ¿Es posible negar que el movimiento zapatista, a pesar de que se desarrolla en un limitado espacio y con una pequeña masa movilizada, ha sustituido el aparato del Estado, que sirve a los intereses empresariales por una organización completamente diferente? Los caracoles (comunidades zapatistas) construyen otro tipo de organización y generan otro conocimiento que se ha reforzado con seminarios y coloquios, festivales de arte, escuelitas y exhibiciones fílmicas. Esto les ha permitido resistir a pesar de las burlas y las descalificaciones que se lanzan en base al prejuicio y la falta de información.

El gen vasconcelista, la herencia educativa posrevolucionaria, se activó en las opiniones de una parte de los mexicanos a causa del comunicado del subcomandante zapatitsa Moisés. Por eso no es increíble que algunos intelectuales hagan comentarios contra esa postura: «Como he señalado, hoy la rebelión armada no sólo es irracional sino suicida, considerando el descomunal poderío económico-bélico y el nivel de sofisticación alcanzado por las tecnologías de guerra» [Toledo, V. M. “El esplendor de AMLO y el ocaso del EZLN”. La Jornada. 15 de enero de 2019 (en línea)]. Ante tal frase, que pide a paz, siempre cabe preguntarse “¿paz para quiénes?” Existen ejemplos históricos de posiciones “pacifistas” que han terminado en guerras imperialistas. Uno de esos es el de Rosa de Luxemburgo a quien socialdemócratas, aliados con el naciente nazismo, entregaron a las fuerzas policiales para mantener la “paz” y el “progreso” de la sociedad alemana que al final terminó en la boca de la serpiente fascista que terminó asfixiando a su clase obrera y devorando millones de vidas. ¿Acaso aquellos, quienes defienden a la Guardia Nacional y los megaproyectos, no están entregando a la tortura, al asesinato y al exterminio al movimiento zapatista con los mismos argumentos que los socialdemócratas alemanas entregaron a la Liga Espartaquista que fue la única oposición real contra el nazismo?

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
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martes, 11 de octubre de 2016

Huesos, vasijas y dioses antiguos

Cráneo cubierto por turquesa. Monte Albán V.
Fuente: Wikipedia

Raúl Fierro*

El día 27 de septiembre se les invitó a miembros de la Casa de las Ciencias de Oaxaca (CaCiO) a participar en un taller de arqueología que Itzel Velasco, investigadora del Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH), coordina en la sala de lectores del exconvento de Santo Domingo. “Se llama sala de lectores porque los dominicos venían a leer en este lugar. Los novicios venían a dejarles los libros a este lugar a los frailes pero no sabemos aún dónde se localizaba la biblioteca del exconvento”, nos comentaba la arqueóloga Velasco mientras caminábamos sobre uno de los patios empedrados hacia los arcos de la entrada de la sala de lectores.

En el pasillo se encontraban tres cajas de medio metro de profundidad (tal vez unos centímetros más profundas) y de un metro veinte de lado. Estaban llenas de arena. Al frente de las cajas se encontraba una mesa con ocho sillas en forma de arco frente a ella. Sobre la mesa algunas palas de plástico, brochas y libros de arqueología. Los miembros de la CaCiO se sentaron en las sillas y la arqueóloga empezó el taller. Nos decía que el museo no tiene área lúdica y que ella creó este taller para mostrar a los niños y uno que otro adulto, a sensibilizarse sobre el trabajo de la arqueología y su importancia. También dijo que otro público-meta son los maestros de tercero, cuarto, quinto y sexto de primaria para que estos lo reproduzcan en sus escuelas y puedan complementar sus clases de historia. Mientras nos decía esto, la arqueóloga Velasco tomó una tabla con diversos dibujos. Cada uno representaba una civilización indígena: azteca, chichimeca, huasteca, zapoteca, mixteca entre otras. Nos pedía identificar cada uno mientras explicaba algunas curiosidades: “Poco sabemos de los mixtecos de la costa o los vestigios arqueológicos en la Sierra Norte de Oaxaca”. También nos explicaba de los barrios zapotecas en Teotihuacán, las migraciones mixtecas y zapotecas al valle de México, asentamientos que no son abiertos al público pero fueron centros muy importantes para los indígenas entre otros datos. Esta movilidad mesoamericana, que se nos mostró muy activa, dio lugar a diferentes expresiones culturales y organizaciones sociales. La migración como catalizador del conocimiento y el desarrollo de las civilizaciones.

Después de esa breve explicación, nos preguntó ¿qué hace un arqueólogo? Nos contestó a partir de lo que hace el INAH. Esta institución se encarga de la investigación, conservación y difusión del patrimonio arqueológico, antropológico, histórico y paleontológico de la nación con el fin de fortalecer la identidad y memoria de la sociedad que lo detenta. También nos explicó que debido a su carácter de preservar la historia de una nación, el trabajo del arqueólogo es un trabajo institucional. Un arqueólogo es un investigador que conserva e interpreta lo que identifica y da una guía sobre la identidad de una nación.

¿Cuáles son los pasos de un arqueólogo para lograr un permiso para excavar y después interpretar los significados y simbolismo de restos arqueológicos? Primero, antes de excavar en algún asentamiento, se realiza una investigación documental (libros, documentos antiguos u otras investigaciones) para poder dar sustento a que en el lugar, donde se sospeche hay un asentamiento, pueda un arqueólogo explorarlo. Después de eso el arqueólogo debe explorar a pie el lugar, tomando fotografías, ofreciendo pruebas, a un consejo del INAH, de la existencia de objetos de importancia histórica. Después que se aporten las pruebas y el consejo las acepte, el arqueólogo podrá realizar excavaciones. Durante la excavación se hará un registro de lo que se encuentre (con su informe respectivo al INAH), se realizará un análisis de lo que se halle para saber su antigüedad, se hará una interpretación bajo el contexto del lugar y los datos que se recabaron del análisis para finalmente publicar los resultados. El trabajo del arqueólogo es arduo y se comprende, a partir de este taller, el porqué de muchos sitios arqueológicos no se abren al público o no se han explorado: “Hay muy pocos arqueólogos en México”, comenta Itzel Velasco.

Después de estas explicaciones, nos fuimos sobre las cajas y empezamos a jugar al arqueólogo. Excavamos y encontramos cráneos, figurillas de dioses antiguos y estatuillas de jaguar. Analizamos e interpretamos bajo la guía de Itzel Velasco. Aprendimos una manera de transmitir, a los niños y jóvenes, la importancia del arduo trabajo de interpretar y conservar la historia.

*Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4, San Sebastián Tutla, Oaxaca
Teléfono: 51 7 50 87

Correo electrónico: trinofiesa@gmail.com