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lunes, 7 de septiembre de 2020

Dibujando fantasmas

CONJUNTO VACÍO
Fuente: tienda.editorialalmadia.com


Conjunto vacío

Verónica Gerber

Almadía, 2015


Conjunto vacío es una obra que nos habla sobre la soledad, la desaparición y el amor. La autora trata de explicar esos campos a través de postulados que se reflejan, como un juego, en diagramas de Venn: << […] durante la dictadura militar en Argentina se prohibió su enseñanza en las escuelas. […] Y la dictadura, desde la perspectiva de los conjuntos, no tiene ningún sentido porque su propósito es, en buena medida, la dispersión: separar, desunir, diseminar, desaparecer. […] Visto así, “desde arriba”, el mundo revela relaciones y funciones que no son del todo evidentes >>, reflexiona Verónica, el personaje principal de este libro (que la autora en diversas entrevistas insiste que no es ella pero acepta que tiene algo de su vida).


Verónica (el personaje) es licenciada en artes visuales y acaban de terminarla en una relación sentimental. Ello provoca la aparición de cierto fantasma de su pasado: su madre, quien desapareció durante la dictadura Argentina de la década de los setenta. Verónica reflexiona sobre el sentimiento de soledad: «… es invisible, se atraviesa sin saberlo, sin darnos cuenta. Al menos esta de la que hablo. Es una especie de conjunto vacío que se instala en el cuerpo, en el habla y nos vuelve ininteligibles.» La soledad de Verónica también está llena de esperar apariciones como la de su novio o madre, esta última es la que le causa más conflictos por las circunstancias que envolvieron su desaparición a causa de la dictadura argentina, que le deja una sensación de que existe y no existe en su conjunto Universo: «La guía dijo que el glaciar Perito Moreno, donde estábamos, forma parte del hielo continental patagónico […] Yo(Y) no podía dejar de preguntarme si debajo de esos enormes trozos de hielo también habrá desaparecidos, y si un buen día el calentamiento global terminará por sacarlos a la luz».


Lo que hace especial a Conjunto vacío es que puede tomarse como un libro-objeto por el diseño de su portada y los esquemas que en él aparecen. Es una historia que no se cuenta sólo con palabras sino que es un intento de narrarla sin ellas. A través de una serie de postulados que describen la vida de Verónica, los diagramas de Venn y demás grafías que se muestran en el libro: se llenan de significados. Así como la matemática, que por sí misma no explica nada sobre la realidad hasta que se llena de las proposiciones de las disciplinas que buscan significado a los fenómenos, Verónica menciona una serie de explicaciones a su soledad, a sus desapariciones y a sus fantasmas a través de conjuntos, todo esto se refleja en una búsqueda para encontrar algo que se ha perdido en su conjunto Universo.


El libro de Gerber reboza de vida. Así como un investigador logra, a través de la matemática, descifrar un fenómeno y que sus premisas quedan sujetas a las interpretaciones matemáticas de otros sujetos  (¿cuántos modos hay de explicar el mismo fenómeno?), así el libro de Gerber se presta a que el lector comparta la vida de Verónica a través de proponer nuevas explicaciones a su comportamiento, es decir, el lector puede encontrar algún significado a la soledad, el amor y las desapariciones dentro de sus grafías: «Los diagramas aparecen cuando las palabras fallan, cuando es necesario ver, pensar o contar una situación desde otra perspectiva o cuando, simplemente, el personaje ya no tiene ganas de hablar», nos dice Gerber en una entrevista para la revista Nexos. Justamente cuando el personaje calla es cuando el lector empieza a dialogar con el libro: ¿Cuántos modos hay de explicar el mismo sentimiento?


Verónica Gerber ha creado una sencilla obra de arte al alcance de la mano, un libro que interactúa con el lector y un método para reflexionar y superar esta época de soledad y desapariciones forzadas. Es una obra que espera despertar a través de la mirada del lector.


Raúl Fierro

Casa de las Ciencias de Oaxaca

Camino Nacional 4, San Sebastián Tutla, Oaxaca

Teléfono: 51 7 50 87

domingo, 27 de enero de 2019

Interpretación matemática y el mundo material

Negro y Violeta (1923)
Wassily Kandisnky
Fuente: WikiArt


El orden y el caos son subjetivos. Las matemáticas no dan prueba alguna de que un fenómeno se mantenga eterno e inamovible bajo alguno de esos dos conceptos. Las interpretaciones que hacemos de un evento natural o social dependen de las disciplinas (física, biología, sociología, historia) que ocupemos para describir el mundo.
La matemática es la forma en la que nos comunicamos con el universo. Encontramos en ella una consistencia lógica (incompleta según Gödel) más no ordenada o caótica. El orden y el caos surgen de nuestra manera de clasificar al universo. El significado que observa el sujeto en los objetos matemáticos genera un sinfín de interpretaciones de las cuestiones del comportamiento ya sea social o natural.

Por ello no debemos sorprendernos de aquellas cosas que parecen tener sustento, la mente crítica permite el progreso intelectual. La retórica (la habilidad de la lengua para convencernos de que cualquier asunto es válido) se utiliza más que la lógica que hace consistente al mundo. En el caso de las terapias de la vida cuántica (astrología y alquimia) se basa en las interpretaciones que se le da a la física cuántica que es una teoría bien sustentada pero desde la interpretación de conceptos y predicciones que la Física hace desde los objetos matemáticos.
Las interpretaciones que damos a los objetos de otras materias son interpretaciones de las interpretaciones; esto es entender el mundo desde segunda mano. En la medida de lo posible, debemos entender al mundo de primera mano.

La matemática genera desde el número una posible interpretación del mundo según la disciplina en la cual nos movamos. El número 5 por sí sólo no me dice nada pero si soy un bodeguero ese 5 empieza a transformarse en 5 manzanas, 5 plátanos o 5 pesos. Juntas, la palabra y el número, interpretan al mundo. Por ello es importante que todos los sujetos no sólo restrinjan su conocimiento a lo que les resulté más convincente. Aceptar el dogma de otro sujeto, sin criticarlo, es obtener conocimiento de segunda mano, una acción que se llama adiestramiento. En el caso de que nosotros oigamos, leamos, interpretemos, etc. a eso se le llama aprendizaje.

En el caso de la física cuántica, su campo de interpretación natural se restringe al comportamiento de las partículas que construyen este universo. Si queremos darle una interpretación en nuestra vida social sólo estaremos arañando la superficie de algo que es más profundo desde otro punto.

Las diversas interpretaciones que se le da a la incertidumbre de Heisenberg, donde nos dice, a grandes rasgos, que no podemos saber con exactitud, al mismo tiempo, la posición y velocidad de una partícula. Esta interpretación sólo debe quedar en lo que significa posición, velocidad y partícula en términos de la Física. ¿Por qué generar una interpretación hacia otra esfera (política, social, psicológica) de algo que ya está interpretado? ¿Por qué esa persona no hace una interpretación desde la matemática pura? Saber matemáticas es parte de un conocimiento culto. Ser culto significa, no sólo saber leer, sino interpretar el mundo a través de la lógica matemática.

He oído decir que la matemática es inútil si no se estudia una ingeniería o alguna carrera científica. Esto es falso. La lógica matemática no sólo se restringe a estas esferas del conocimiento también es parte de la vida diaria. Más allá de que con ella medimos o contamos dinero, una mente que refuerza su conocimiento matemático, se interesa en reforzar sus interpretaciones de su medio. Crea axiomas (creencias) y proposiciones que surgen de una lógica individual, son los ladrillos de un pensamiento culto.

Por ello una mente que cree que todo es caótico o todo es ordenado sólo ve la interpretación a partir de un solo lado, desde de una sola disciplina. Las matemáticas son, como nos diría Kepler, las ideas de Dios y ¿cuántas ideas Dios nos oculta?

Raúl Fierro
Casa de las Ciencias de Oaxaca
Camino Nacional 4 San Sebastián Tutla, Oaxaca
51 7 50 87